¡Luchar para defender PEMEX y el resto de la industria energética!

Renacionalización total y sin pago de la industria energética, ya que hasta ahora cerca del 50% se encuentra en manos de 200 empresas extranjeras.

¡Una expropiación total sin que vean un solo peso, a los pulpos energéticos que han operado a diestra y siniestra en el territorio nacional, fortaleciéndose con los recursos del pueblo trabajador!

No basta decir que no debe de haber privatización, sino que hay que denunciar y reconocer que ésta se ha desarrollado de manera furtiva, avalada por todos los colores del parlamento desde hace mucho tiempo; además, esta industria tan estratégica debe estar en manos de quienes la conocen y saben de ella: los obreros. Por eso luchamos por su control obrero.

¡Reorganizar al sindicato y luchar contra la dirección pro patronal que ha convertido a este en una herramienta del Estado burgués y recuperarlo para la lucha!

¡Control obrero total de la industria energética del país!


Se constituyó el Frente Universitario en Defensa de la Industria Petrolera Nacionalizada en la Facultad de Ingeniería de la UNAM

En el marco del inicio de los debates sobre la reforma petrolera que se llevan a cabo en el congreso, el pasado día 14 de mayo se llevó a cabo la conferencia magistral “¿Es positiva la privatización de PEMEX?”, en la Facultad de Ingeniería de la UNAM. El evento se realizó con el objetivo de generar en la comunidad universitaria el conocimiento sobre el tema petrolero que permita reflejar la necesidad de defender la industria petrolera nacionalizada y plantear una alternativa de reforma que contemple un debate amplio, informado, técnico y científico, que incluya a la mayoría de la población y promover la organización independiente de los partidos políticos tradicionales para llevar a cabo dicha defensa de acuerdo con los intereses de las mayorías trabajadoras, pobres y explotadas de este país. De este modo, quedó constituido de manera formal el Frente Universitario en Defensa de la Industria Petrolera Nacionalizada y el Comité de Ingenieros en Defensa del Petróleo, con la participación de los asistentes. La primera reunión de éste frente será el próximo día 27 de mayo a las 14 horas en la zona de horarios del Anexo de Ingeniería en Ciudad universitaria; así también la primera reunión del comité de ingenieros será el próximo jueves 22 de mayo a las 14 horas en el mismo lugar.

Los que organizamos este evento declaramos que:
Ante la simulación de debate organizado por los legisladores, al que no se le plantea un objetivo y sólo participan invitados, los organizadores de este foro proponemos el debate en las escuelas, centros de trabajo y plazas públicas, con
la finalidad de crear Comités Locales en Defensa del Petróleo  que a su vez cumplan la función de difundir el debate y promuevan la organización por la defensa de PEMEX.

Ante el claro carácter privatizador de las propuestas de reforma a las seis leyes secundarias que propone el ejecutivo federal, que contemplan la posibilidad de otorgar contratos de todo tipo a privados en todas las etapas del proceso de trabajo petrolero; y ante el hecho de que hoy la petroquímica está privatizada en su totalidad y todos los rubros de la industria  petrolera presentan una importante participación de los inversionistas privados y que el 46.55% de la energía que se produce en México es privada, proponemos una política petrolera y energética que tenga como eje la integración de la industria energética nacional, que incluye a las fuentes renovables, no renovables y al agua; que tenga como objetivo satisfacer la demanda interna de combustibles y refinados creando refinerías energéticas (cogeneración de energía PEMEX-CFE-LyFC); que impulse fuertemente el desarrollo tecnológico en las áreas de exploración, explotación y refinación mediante la vinculación con el Instituto Mexicano del Petróleo, el Instituto Politécnico Nacional, la Universidad Nacional Autónoma de México y todas las universidades públicas del país; y que ante la corrupción y afán privatizador de empresarios (Consejo de Administración de PEMEX), burócratas como Jesús Reyes Heroles,  y partidos políticos que mantienen un control mafioso del sindicato petrolero (como es el caso de Carlos Romero de Champs), proponemos la renacionalización de PEMEX y la industria energética nacional y el control obrero sobre esta industria. 

¡Luchar, Vencer!
Por una alternativa obrera y socialista
Grupo de Acción Revolucionaria

Se constituye Frente Tlaxcalteca en Defensa de los Recursos Naturales

En su propia casa, el PAN sale por la puerta trasera

Despúes de una álgida discusión sobre el contenido de la Reforma Energética presentada por Calderón al parlamento burgués, se conformó el Frente Tlaxclateca en Defensa de los Recursos Naturales como una importante herramienta de lucha para enfrentar la embestida privatizadora hacia el sector energético, impulsada por el imperialismo, principalmente el estadounidense, a través de su títere espurio.

A la mesa redonda sobre la Reforma Energética que se realizó en el estado de Tlaxcala el pasado jueves 29 de mayo, asistieron cientos de estudiantes tlaxcaltecas de la unidad 291 de la Universidad Pedagógica Nacional, de la Universidad Autónoma de Tlaxcala, trabajadores y académicos de ambas dependencias; trabajadores del magisterio y pueblo en general.

Ante la simulación de debate organizado por los legisladores, al que no se le plantea un objetivo y sólo participan invitados, algunos expositores de este foro propusimos el debate popular, en las escuelas, centros de trabajo y plazas públicas, con la finalidad de consolidar organización política independiente de los partidos de la burguesía y de los gobiernos que a su vez cumplan la función de difundir el debate y promuevan la organización y la movilización por la defensa de PEMEX y los energéticos; fue así como surgió generar este nuevo Frente Tlaxcalteca en Defensa de los Recursos Naturales.

El PAN sin nada que ofrecer y el resto de los partidos también
En la mesa redonda hubieron representantes de partidos políticos de la burguesía, principalmente del PANAL, del PAN y del PRD. El PAN elaboró un intento de respuesta confusa, sin cuerpo ni elementos técnicos que justifiquen la propuesta de Calderón y terminó siendo una de las peores exposiciones que han desarrollado los panistas en torno al futuro de los energéticos en nuestro país, en reflejo total de que su política es la que dictan los asesores del imperialismo estadounidense y los grandes organismos financieros del capital; que ellos sólo repiten lo que les piden repetir pero que en escencia desconocen los por qué de las iniciativas que están planteando. Son completamente indefendibles sus argumentos por los cuales pretenden otorgarles a las trasnacionales imperialistas los pozos petroleros y no sólo desde el punto de vista científico y técnico, sino también desde el punto de vista constitucional.

De ahí siguieron los panales, quienes intentaron colocarse en un papel central entre el PRD y el PAN; evidenciande que en su ignorancia creen que el debate se centra únicamente entre las fuerzas parlamentarias y que colocándose al centro, pueden tan si quiera representar una opción polítca; además refleja la carencia total de argumentos para tan si quiera decir que se representa a un sector del pueblo y revela el carácter palero y entreguista de esta agrupación como una herramienta de maniobreo de la burguesía dentro del parlamento burgués.

El PRD se enfocó meramente a repetir el discurso obradorista de los domingos de cada mes en el zócalo de la Ciudad de México, sin ninguna propuesta política para los asistentes o alternativa para desarrollar en un estado gobernado por quienes les arrebataron, otra vez, la presidencia de la república.

El PAN, ante los continuos cuestionamientos del FTE y del GAR y de otros panelistas desde una variedad de enfoques, sobre el verdadero objetivo de la reforma que no es otro mas que la privatización a partir de la reforma a las seis leyes secundarias que propone el ejecutivo federal, que contemplan la posibilidad de otorgar contratos de todo tipo a privados en todas las etapas del proceso de trabajo petrolero, terminó por salir por la puerta trasera, evidentemente molestos ante la revolcada política que le propinaron dos organizaciones de la clase obrera a este representante de la burguesía. El resto de los partidos se retiraron con más pena que con gloria.

Hoy votas por defender el petróleo; mañana tendrás que salir a las calles para defender tu voto
¡Hoy decimos que PEMEX no se vende!

El día 27 de julio fue un día histórico. Los mexicanos, libremente y guiados por nuestras conciencias, asistimos a las urnas para decir NO a la reforma privatizadora de Felipe Calderón. Esto es un deber, ya que la reforma calderonista no sólo abre las puertas a que “inversionistas extranjeros” extraigan petróleo mexicano de “aguas profundas”, sino que permite que estos mismos extranjeros exploren y extraigan petróleo en tierra y en aguas poco profundas. Ya que el gobierno deliberadamente sangra a PEMEX, cobrándole millonarios impuestos que le perdona a empresas como Telmex o Televisa, la empresa petrolera no ha podido invertir en explotar pozos nuevos; incluso abandona pozos que ya estaban produciendo, que ahora serán el botín de Repsol, YPF, Shell o Haliburton. Este gobierno que destruye las empresas nacionales para rematarlas al mejor postor, que empobrece al país para enriquecer a sus socios y amigos, debe de ser detenido.

Es por eso que la jornada del 27 de julio, en la que votamos por defender lo que es de la nación, debe de ir acompañada de nuevas jornadas de lucha contra el gobierno. Hace dos años los mexicanos también acudieron a las urnas a votar por lo mismo: en contra de los gobiernos neoliberales (de la Madrid, Salinas, Zedillo, Fox y ahora Calderón) y por construir una alternativa para los pobres y los trabajadores. Si hace dos años los poderosos, de la mano de sus socios gringos y españoles, se burlaron de la democracia y de la voluntad de la mayoría, hoy otra vez se burlan del pueblo mexicano. El debate en el senado que consiguió la Resistencia Civil y Pacífica ha sido menospreciado tanto por los panistas como por el FAP. La derecha ha declarado que el debate “es ideológico” y que, por lo tanto, no le harán caso y votaran por la iniciativa de calderón. Los partidos que integran al Frente Amplio Progresista desperdiciaron el tiempo del debate y ahora se aprestan a votar una “tercera vía” que no sería otra cosa más que la propuesta calderonista, condimentada por el PRI y “revisada” por el PRD.

Hay otro camino: el de la organización desde abajo.
Así como la lucha por que se abriera el debate en el senado fue un fracaso, la consulta a la que asistimos también lo será mientras el movimiento en defensa del petróleo siga manteniéndose en los “cauces legales”. Hoy parece que las elecciones del 2006 han sido olvidadas, y si en una elección federal la derecha puede hacer un fraude, en la consulta ciudadana del día de hoy ni siquiera va a hacer falta. El gobierno federal simplemente va a ignorar lo que hoy se decida.
Pero si el gobierno federal va a ignorar la democracia, y si los integrantes del “gobierno legítimo” olvidan el fraude de 2006, nosotros no vamos a ignorar las lecciones que nos da la lucha. Una de esas lecciones fue Oaxaca y el movimiento que ocupó sus calles en 2006, dirigido por la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca. Hoy nuestra lucha por defender al petróleo debe de alejarse de los cauces “institucionales”, que ya vimos que no funcionan, y se acerque a la democracia directa que dirigió el movimiento en Oaxaca. Los métodos de la asamblea, donde todos debaten y todos discuten, así como sus formas de lucha, la barricada, las pintas, la huelga, la movilización social, tienen que ser los métodos del movimiento en defensa del petróleo.

Es por eso que desde el Grupo de Acción Revolucionaria, el Frente de Trabajadores de la Energía, el Frente Tlaxcalteca en Defensa de la Industria y los Recursos Nacionales y el Frente Universitario en Defensa de la industria Petrolera Nacionalizada proponemos la formación de un Frente Independiente en Defensa del Petróleo. ¿Independiente de qué? De los políticos que hoy malgastan el movimiento en lugar de llevarlo a sus últimas consecuencias.

Si el gobierno federal se empeña en vender los bienes de pueblo, en reprimir y en gobernar en beneficio de los grandes millonarios, es nuestro objetivo derrocar a este gobierno.

¡¡Todos al Paro Nacional para defender el petróleo este 1 de septiembre!!

IFE, ¡aválame la consulta!

Walter J. Ángel

Una iniciativa ha colmado la discusión en torno a la reforma energética, la llamada “consulta popular”. Esta herramienta, planteada desde el seno del movimiento lopezobradorista, pretende ser la panacea del movimiento nacional que lucha por la defensa del petróleo. Este planteamiento, al igual que muchos otros que han surgido directamente de la dirección de la Convención Nacional Democrática (CND), el Frente Amplio Progresista (FAP) y López Obrador, como el llamado “Gobierno Legítimo” y demás, nace con severas contradicciones.

Lo más significativo de todo esto, es que el organismo que se encargará de vigilar el cumplimiento de la jornada de consulta, que la avalará y al cual decenas de “representantes populares” desde alcaldes hasta gobernadores del PRD encabezados por el Jefe de Gobierno de la Ciudad de México Marcelo Ebrard, han acudido a consultar para el desarrollo de la misma, fue una pieza primordial para la imposición de Felipe Calderón en la presidencia: el Instituto Federal Electoral (IFE).

¿No Andrés Manuel López Obrador declaró en la CND, de manera contundente, ante una plaza desbordada por millones el 20 de noviembre de 2006, que las instituciones deberían irse al diablo? Incluso, sus asesores "marxistas", miembros y simpatizantes de la CND, saludaron esta posición reproduciéndola cuantas veces pudieron en los medios a su alcance.

Este tipo de posiciones han resultado una constante por parte del “Gobierno Legítimo”, en un reflejo claro de que las instituciones que mandaron al diablo siguen siendo su alternativa ante el descontento social que se viene gestando día con día. Desde la promoción de los amparos jurídicos ante los tribunales del Estado con la Ley del ISSSTE, hasta las solicitudes, iniciativas y controversias presentadas en el parlamento, el “Gobierno Legítimo” está diciendo a gritos que necesita de esas instituciones podridas porque éstas son las garantes de la gobernabilidad que el Estado necesita y al que ellos están incorporados; puesto que cualquier otra idea que trastoque los elementos esenciales del Estado, se estaría llevando de calle tanto al PRD como al conjunto de la dirección del movimiento lopezobradorista y sus estructuras como la CND.

Una consulta avalada por el organismo que garantizó el robo de la elección del 2006 representa una burla para el movimiento que dicen representar. Las críticas de los miembros de base de la CND, como la resistencia civil y pacífica, no se ha hecho esperar; algunos hasta hablan de engaños y “chamaqueadas” por parte de la dirección del FAP.
Realizar tanto una consulta y un debate popular sobre el tema de los energéticos son un ejercicio, a nuestro parecer, correctos; lo incorrecto es pensar tan siquiera en que los actores que tienen al país, a la clase trabajadora, a los campesinos y a los sectores populares en las actuales condiciones, sean los que le den el visto bueno e instrumenten una política en función de estos reclamos populares. Debería darles vergüenza a estos que dicen ser “representantes de los pobres de México”, tan siquiera pensar en semejante tontería para evitar llamar de manera decisiva a las calles a esos millones de seguidores para hacer valer su voz.

La CND se dice heredera del espíritu de 1938, momento histórico en el que se llevó a cabo la nacionalización petrolera. Y no se equivoca, puesto que si es por retomar a Lázaro Cárdenas, este sólo legalizó institucionalmente lo que los trabajadores ya estaban haciendo en las calles y en la industria petrolera a manos de las empresas estadounidenses; pero el verdadero espíritu del '38 recae en el pueblo organizado al lado de la clase trabajadora que tomó los centros de trabajo y peleó en las calles por los recursos naturales estratégicos que estaban en manos del imperialismo. Ese es el ingrediente ausente en la política lopezobradorista: un programa con el cual salir a las calles que reorganice a la dispersa clase trabajadora que participa de sus movilizaciones, definiendo un carácter anticapitalista en torno a un asunto tan importante para todos en este país.

En este sentido, es que el Grupo de Acción Revolucionaria hemos planteado que no basta decir que PEMEX no se privatiza, que se defiende; que debemos salir y pelear en las calles con los elementos programáticos que aún no se han planteado y que nos van a permitir colocarnos a la ofensiva ante la embestida privatizadora de los fanáticos neoliberales calderonistas que siguen las instrucciones de Washington: renacionalización total y sin pago de la industria energética, ya que hasta ahora cerca del 50% se encuentra en manos de 200 empresas extranjeras. Una expropiación total sin que vean un solo peso, a los pulpos energéticos que han operado a diestra y siniestra en el territorio nacional, fortaleciéndose con los recursos del pueblo trabajador. No basta decir que no debe de haber privatización, sino que hay que denunciar y reconocer que ésta se ha desarrollado de manera furtiva, avalada por todos los colores del parlamento desde hace mucho tiempo; además, esta industria tan estratégica debe estar en manos de quienes la conocen y saben de ella, los obreros. Por eso es tan importante la participación organizada de los obreros de PEMEX, del sindicato petrolero, que Andrés Manuel López Obrador sabe que participan de su movimiento, pero que se niega rotundamente a llamar para reorganizar al sindicato y luchar contra la dirección pro patronal que ha convertido a este en una herramienta del Estado burgués y recuperarlo para la lucha.

No existe en el movimiento actual en “Defensa del Petróleo”, posiciones en este sentido, lo cual es obvio por el tipo de propuestas que se están manejando desde la dirección de ese movimiento.

Cualquier otra iniciativa que pretenda darle vida a las instituciones podridas del Estado y tapar la realidad en la que se encuentra la industria energética de nuestro país en pro de una asociación estratégica en esta materia con el capital nacional, como diría AMLO en sus “cincuenta puntos”, llevaría a colocarnos en la misma situación. No es salida para los trabajadores escoger entre intereses, posiciones o planteamientos de recomposición capitalistas.

El debate y la consulta popular son iniciativas que deben encontrar un respaldo en un proceso de movilización, agitación y lucha en las calles con un programa anticapitalista, de la mano con las herramientas históricas de los trabajadores como la huelga nacional, para sentar las bases de un verdadero proceso de transformación radical de la sociedad y echar abajo las iniciativas de los acólitos de Washington. En esto, está su real legitimación.

Regulación, autonomía de gestión... quieren decir PRIVATIZACIÓN

Daniel López

Han pasado ya casi un mes desde que dio inicio el debate sobre la reforma petrolera en el congreso y todos los participantes hablan de la necesidad de otorgar contratos en para que las trasnacionales traigan su tecnología. Hablan de comprarla. Hablan de autonomía de gestión respecto del estado para darle libertad a PEMEX de hacer alianzas con las trasnacionales petroleras que “sí tienen la tecnología para explorar y explotar las aguas profundas”

Ante estas declaraciones del gobierno federal y de los tres partidos políticos hay varios comentarios importantes que hacer. Primero, empresas como Chevron (E.U.) y Texaco (E.U.), Stat Oil (Noruega), British Petroleum (Reino Unido), son quienes encabezan la explotación en aguas profundas en el mundo. Estas, han podido hacer perforaciones a profundidades mayores a 3000 metros de tirante de agua (m.t.a), y encontrado yacimientos a esas profundidades. Sin embargo, perforar no es sinónimo de extraer petróleo y actualmente el yacimiento más profundo que se ha podido explotar está a 2441 metros de la superficie del mar. Los recursos que tiene México en aguas profundas se encuentran en una formación geológica llamada Trident (a más de 2900 m.t.a.) y en los Hoyos de Dona (más de 3000 m.t.a.). La primera zona se considera como reservas probables (que no se tiene certeza sobre su localización, ni de su tamaño) y existe la posibilidad de que sea un yacimiento compartido con Estados Unidos. El segundo es un yacimiento probado, localizado en aguas internacionales, legalmente compartido entre E.U., México y Cuba. En ambos casos no hay tecnología para explotarlos.(Con información de ENERGÍA N° 99. FTE. Marzo de 2008).

Lo anterior deja ver que lo más importante en esta reforma para las élites políticas del PRI, PAN y PRD, no es encontrar ese petróleo sino ceder los actuales y futuros recursos naturales descubiertos a las trasnacionales.

Los burócratas de la Sener y PEMEX, en el diagnóstico que dieron a conocer el 30 de Marzo, proponen el acompañamiento de otras empresas, en todas las etapas del proceso de trabajo. Insisten en que “es necesario un nuevo marco regulatorio para PEMEX, que otorgue flexibilidad en aspectos fundamentales de su gestión”. Este marco debería permitir “Modalidades y procedimientos adecuados para la contratación de inversiones, bienes y servicios conexos”, así como un servicio ágil de contratación de ingenierías y construcción de proyectos.

Si se compra la tecnología en vez de desarrollar la propia, se está condenando a nuestro país al subdesarrollo. Esto no es fortalecer a PEMEX ni a México.

Dentro del mismo diagnóstico, proponen fortalecer a la autoridad encargada de regular y otorgar los contratos: la Comisión Reguladora de Energía (CRE). Esta operó la privatización del gas natural y que se ha encargado de privatizar el 46.55% de la generación eléctrica en el país (Energía 104, FTE, 2008), así como la distribución, transporte y almacenamiento de gas L.P. Lo que propone la Sener y PEMEX es que se siga el mismo camino para la explotación y refinación de petróleo crudo. La CRE está a las ordenes de las trasnacionales y con mayores facultades para tomar decisiones terminará por entregar todo lo que queda de la industria petrolera nacionalizada.

La autonomía de gestión propuesta por los políticos burgueses consiste en “Fortalecer su Consejo de Administración para que pueda tener un mayor nivel de decisión...” Significa darle a los inversionistas privados que forman parte del consejo de administración, a la burocracia de PEMEX y a los charros sindicales atribuciones para que lleven a cabo la privatización de la paraestatal, dándoles libertad de decidir sobre el patrimonio de los habitantes de este país. Empresarios como Alfonso Romo (Semini-Mosanto), Lorenzo Zambrano (CEMEX) y Carlos Slim (Grupo CARSO) son algunos de quienes constituyen ese consejo. A pesar de ser Mexicanos, a ellos tres no les importa la nación ni su bienestar mientras esta no les de ganancias. Los tres son dueños de firmas trasnacionales que no quieren perder oportunidad de participar en el negocio del petróleo mexicano. De manera extraoficial se sabe que Carlos Slim ya tiene más de treinta plataformas de perforación y extracción operando en el Golfo de México. (Andrés Barreda, Diagnóstico de la Industria Petrolera Mexicana. UNAM. 2008). Desde luego, estas actividades son ilegales pues la Constitución las prohíbe (Acción Revolucionaria, Mayo de 2008).

El alto precio del petróleo, que en fechas recientes alcanzó la cifra de 134 dólares por barril, nos muestra lo que las mafias del mercado energético hacen para conservar su poder. La venta irracional que hace PEMEX del crudo que produce está dejando sin reservas probadas al país y está aumentando las de Estados Unidos. Es la acumulación de reservas probadas en territorios como los de Irak, Colombia y Kuwuait, lo que permite a los yanquis poner al petróleo West Texas a la cabeza de los precios del petróleo crudo a nivel mundial y seguirlo aumentando. Así como se plantea la reforma, para el 2010, los mexicanos estaremos comprando el 100% de la gasolina y los subproductos petroleros que consumimos a las trasnacionales gringas, hechos con el petróleo que producimos (AR Mayo, 2008).

Los políticos, empresarios e intelectuales que debaten en el congreso están de acuerdo en privatizar a PEMEX y en el forcejeo (aparente) el PRD busca no quedarse fuera de la repartición del botín que ya se han dividido priístas y panístas. Cada vez es más claro que la mayoría de los mexicanos no queremos que nuestro patrimonio quede en manos de delincuentes como la asesina de irakíes Haliburton o de Empresarios que se burlan de las leyes y piensan que México es de su propiedad como Carlos Slim.
El debate debe de continuar dándose en las plazas públicas, en los centros de trabajo, en las escuelas y universidades, debe tener el objetivo de construir comités de defensa del petróleo que a su vez informen y organicen el debate y se movilicen para detener el atraco al que llaman reforma energética, promueva una reforma con un consenso mayoritario de la población partiendo de una política enfocada a impulsar el desarrollo económico y cultural de los trabajadores y sus familias.

El Debate económico sobre PEMEX. ¿Quién se queda con la renta petrolera y el petróleo?

Daniel López


Hoy el tema sobre el que se habla en todo México es la reforma petrolera, si debe haber privatización o no y si la reforma que propone el PRIAN es privatizadora. Vale la pena por eso poner en claro varios argumentos económicos que los empresarios impulsores de la reforma han puesto como los “porque” la privatización es necesaria y porque la reforma propuesta por los partidos oficiales, por más vueltas que le quieran dar, es privatizadora.

La renta petrolera es la ganancia que PEMEX tiene por vender el petróleo crudo extraído de yacimientos en territorio nacional. Esta se calcula restando el costo de producción al precio de venta. Por estos días el precio de la mezcla mexicana oscila por encima de los 80 dólares por barril y el costo de producción de cada barril es de 4 dólares, por lo que la ganancia por barril es de alrededor de 76 dólares que representan una utilidad (antes de impuestos) por encima del 2000%. En el 2007, la renta petrolera de PEMEX fue de 56 000 millones de dólares según cifras oficiales.

Luis de la Calle, importante consultor en materia energética y de infraestructura menciona, en un programa especial de debate sobre el tema petrolero en el canal once, la importancia de que se presente una propuesta de reforma por parte del ejecutivo que “dé confianza a los inversionistas del mundo para colocar sus capitales en México” y agregó un elemento interesante al hacer una pregunta al aire: “¿se vale dejar de ganar más por no privatizar?” haciendo mención a que hay que aprovechar el alto precio del petróleo para tener más ganancias, y más aun dice que “sería inmoral no hacerlo” porque “las ganancias petroleras irán a los rubros de salud, educación, vivienda, etc.” Me parece que Luis de la Calle hace un análisis poco informado o que deliberadamente está pasando por alto hechos muy importantes. Primero, equipara el término privatizar con el de hacer más eficiente a la empresa pública, cuando la corrupción y las pésimas condiciones de trabajo de los trabajadores petroleros fueron algunas de las causas de que se expropiara a las empresas como British Oil, Royal Dutch- Shell y Petróleos de México S.A. el 18 de marzo de 1938.

Además, hoy día, importamos productos petroquímicos que PEMEX fabrica en forma insuficiente como son las gasolinas, naftas, petrolíferos y otros, cuyo valor representa el 11.1% de las ventas totales y equivale al 32% de la venta interior y está conformada por el 20% del producto vendido. Se prevée que del 2007 al 2010, los valores de los productos importados superarán a la exportación de petróleo crudo. (Ing. Rafael Decelís profesor de la UNAM. La destrucción de la Industria Petroquímica Mexicana. En “Energía”, marzo 27 del 2007, ). De permitir la incursión del capital privado en la industria petrolera, las ganancias irían a parar a los bolsillos de algún empresario que no necesariamente donaría su dinero al presupuesto federal. Esto tomando en cuenta que el gobierno federal nunca ha rendido cuentas sobre el destino de dichos ingresos.

Además, el alto precio del petróleo no beneficia a los mexicanos porque se compra el propio producto procesado a un precio más alto del que se vendió (por lógica) y el volumen de importación de productos como la gasolina tiende a subir a niveles de convertir a México el importador neto de gasolina, por ejemplo. En el caso de la petroquímica, México tiene la capacidad tecnológica y presupuestaria de cubrir la demanda interna en el corto plazo. Las refinerías y demás instalaciones petroquímicas de PEMEX no operan porque, desde el sexenio de Miguel de la Madrid, no se invierte en su modernización y muchas de ellas se desmantelaron sin razón aparente como fueron la planta de amoniaco de Cosoleacaque, Veracruz, la más grande del mundo que producía 4 500 millones de toneladas diarias. Hoy fabricamos el 20% de eso, provocando la importación de todos los fertilizantes derivados de estos productos.

La propuesta que presentó Felipe Calderón toma en cuenta las asociaciones para explorar y explotar yacimientos en aguas profundas, así como para refinar el crudo. Además, lanza la iniciativa de vender bonos de PEMEX, con un valor de $100, a los ciudadanos “para que se note que se incluye a todos dentro de esta reforma”. A pesar de eso Fecal asevera: “PEMEX no se privatiza”. La constitución dice que “Tratándose de petróleo y de los hidrocarburos de hidrógeno sólidos... no se otorgarán concesiones ni contratos, ni subsistirán los que en su caso se hallan otorgado y la Nación llevará a cabo la explotación de esos productos, en los términos que señale la ley reglamentaria respectiva.” Por lo que se deduce que cualquier propuesta de ley reglamentaria que se salga del marco constitucional es ilegal y es privatización.

Por otra parte, la venta de bonos a los ciudadanos es tramposa, porque todo documento de este tipo implica que como hay probabilidad de que gane PEMEX, también la hay de que pierda y este mecanismo implica repartir el riesgo entre muchos. Es asumir una deuda que originarán terceros antes de que esta se origine. Esa deuda se pagará por todos los mexicanos a los acreedores foráneos, aunque la exploración y las perforaciones no fructifiquen en yacimientos. A estos se les llama contratos de riesgo y son al igual que otras propuestas, inconstitucionales. En tal caso, lo que se viene haciendo desde siempre es cargar las pérdidas a la deuda pública.

En resumen, la propuesta por el PRI y el PRD, son privatizadoras. También la del PRD, que plantea la asociación con capital privado para la exploración y explotación de crudo, como puede apreciarse en los 50 puntos para un programa alternativo de nación de López Obrador. Todas las propuestas buscan vender los recursos propiedad de todos a los empresarios yanquis, como lo han venido haciendo desde hace 26 años con la petroquímica primaria y secundaria y los Contratos de Servicios Múltiples, así como los recientemente ventilados contratos con Schlumberger. Ninguna de las propuestas deja a México en una posición ventajosa porque implican que de manera indirecta el país pague su propio petróleo a precio de mercado a causa de que serán los privados nacionales y extranjeros los que le agreguen valor para venderlo y no PEMEX. De esta manera los mexicanos no nos quedamos con la renta petrolera y perdemos todos, bueno gana la gran burguesía pero los trabajadores y explotados de este país definitivamente no.

La respuesta radica en quitarle el control de PEMEX a la burocracia del Estado mexicano, pero se la tienen que quitar los trabajadores, no los empresarios. PEMEX bajo control obrero sí es PEMEX para la nación, la nación trabajadora que con sudor y sangre construyó la industria petrolera mexicana. Así pues sobra Jesús Reyes Heroles y el charro Carlos Romero De Champs, burócratas ladrones que junto con sus secuaces roban y desangran una de las grandes empresas obra del movimiento obrero mexicano.

¡Por la renacionalización de PEMEX!
¡Control obrero de PEMEX!
¡No a la privatización!

El petróleo se defiende en las calles. Por la renacionalización de la industria petrolera.

Alfredo Villarreal

La intentona del Estado por la privatización de PEMEX tiene ahora letra y reglas. El gobierno federal ha lanzado reforma energética, conjuntada en cinco propuestas (Ley Orgánica de Petróleos Mexicanos, a la Ley de la Comisión del Petróleo y reformas a las leyes Reglamentaria del Artículo 27 constitucional, de la Comisión Reguladora de Energía y Orgánica de la Comisión Reguladora de Energía, y Orgánica de la Administración Pública Federal), iniciando una campaña mediática donde asegura que la situación catastrófica en la que se encuentra la paraestatal, el oscuro y terrible destino que le depara a la nación a causa de las cifras de reservas probadas, hacen necesaria la pronta aprobación de su propuesta, augurando “contar recursos para vivir mejor: más escuelas, medicinas, clínicas, hospitales, caminos, carreteras, puentes, agua potable, drenaje, electricidad, vivienda.”1. El gobierno de los empresarios pone sus ultimas cartas por convencer al pueblo pobre mexicano, sin darse cuenta que ha destapado la esencia de sus intenciones privatizadoras.

Contenido de la propuesta federal.
La propuesta privatizadora de Calderón es evidente, darle lectura clara a cada una de sus propuestas revela que la manipulación de las cifras, cuentas es insostenible.

En el artículo 5º de la propuesta de reforma energética entregada por el gobierno federal estipula al pie de la letra “Petróleos Mexicanos y sus organismos subsidiarios, de acuerdo con sus respectivos objetos, podrán celebrar con personas físicas o morales toda clase de actos, convenios, contratos y suscribir títulos de crédito, manteniendo en exclusiva la propiedad y el control del Estado Mexicano sobre los hidrocarburos, con sujeción a las disposiciones legales aplicables.”, que en un juego de palabras muy singular, viola el artículo 27 constitucional en los párrafos 4° y 6°, donde se indica que “Tratándose del petróleo y de los carburos de hidrógeno sólidos, líquidos o gaseoductos o de minerales radioactivos, no se otorgarán concesiones ni contratos a los particulares, ni subsistirán los que, en su caso, se hayan otorgado y la Nación llevará a cabo la explotación de esos productos en los términos que señale la ley reglamentaria respectiva”, con lo que el cuento de que no se desconoce a la Constitución a fin de permitir la operación de las empresas extranjeras, no tiene ningún fundamento.

Además contiene la propuesta del Consejo de Administración de Petróleos México, presentada en el Capítulo II de la reforma, donde incorpora a la conducción central y dirección estratégica de esta industria a los representantes del imperialismo, denominados “consejeros profesionales de tiempo parcial”, es decir, aquellos que podrán al mismo tiempo ser empleados de Repsol, Chevron, Shell, ExxonMobil, Anadarka, y administradores de PEMEX, y que peculiarmente durarán 8 años (más que el mismo presidente, comprobando que no importa quien gobierne, ellos son los dueños) . Incluso los demás miembros del consejo (6 representantes del Gobierno Federal y 5 del charrismo del Sindicato Petrolero), no representan ninguna seguridad sobre el buen manejo de PEMEX. Lo único que asegura, es que la independencia que ganaría la paraestatal con esta reforma permitiría brincar cualquier altercado con las cámaras legislativas, y distribuir de manera discriminada y selectiva las ganancias por la operación de la empresa a las transnacionales.

Otro aspecto resaltado por Calderón es el de los bonos ciudadanos, tal como lo indica el párrafo 4° del artículo 41 de la iniciativa de “Ley orgánica de Petróleos Mexicanos”, podrán ser adquiridos por “las personas físicas y las administradoras de fondos para el retiro, los fondos de pensiones y las sociedades de inversión de personas físicas, así como otros intermediarios financieros…”; que destapa lo que anunciara el periódico La Jornada del día 16 de abril de este año, donde asegura que tal información sobre los bonos, era información privilegiada para varios funcionarios de instituciones financieras, tiempo antes de la promulgación de la iniciativa, con el fin de conseguir el apoyo de los grandes empresarios para la aprobación de la misma.

El negocio de los bonos es impresionante para los bancos y sociedades de inversión, dado que con la reforma a la Ley del ISSSTE y a la ley de regulación de pensiones y jubilaciones del IMSS, son ellas las que controlan el negocio en el que se ha convertido el sistema de pensiones y jubilaciones en México. Aún mejor cuando indica que la SHCP será la que dictamine los montos, términos y condiciones para recibir los cheques de la industria petrolera. La venta del país en partes a los grandes capitalistas es la política de estas reformas.

Otra particularidad se encuentra en el artículo 44, donde determina que podrán ser contratados por “invitación” a concesionarios para el refaccionamiento, instalación y mantenimiento del equipo o maquinaria, desarrollo de innovaciones tecnológicas, consultorías, además de todos aquellos que entra en las inconstitucionales y ya aprobadas por todos los partidos, Leyes de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios del Sector Público y de Obras Públicas, donde entran la distribución, transporte y casi todas las ramas de la industria, reafirmado el sólido compromiso de dar a ciertas empresas privilegiadas los contratos de Petróleos Mexicanos, desde el Consejo de Administración.

La falsa salida
El FAP y López Obrador celebran hoy “detener” el albazo de la reforma, y expresan a la opinión pública, los medios y el pueblo mexicano que lo ha detenido la privatización son la toma de las tribunas del congreso, caracterizando a los diputados y senadores como héroes pluripotenciales capaces de impedirlo todo.

Lejos e innecesarias han quedado las amenazas de bloqueo de aeropuertos, de carreteras, el llamado a la “huelga ciudadana”. Ninguna de las acciones que trastoquen realmente los elementos del estado ha sido convocada.

Esa defensa acérrima del petróleo con la cual se convocó a distintos sectores de la población contra la privatización, se ha limitado a continuar con acciones tibias que liberen (o como diría el documental Fraude, “desahoguen”) el ímpetu del pueblo organizado por detener la reforma energética, y han logrado desgastar en cierta medida, las intenciones populares en la defensa del petróleo. Las movilizaciones al Senado, Televisa, y otras entidades o instituciones se han caracterizado por ser movilizaciones restringidas a militantes de los partidos del FAP, limitadas en su acción al caudillismo y visión de los líderes del partido, y cualquier manifestación independiente es llamada como “provocadora” y “radical”. Es decir, no existe más en el horizonte de rechazo a la reforma que López Obrador.

La película de la lucha de estos héroes parlamentarios es un refrito que se caracteriza por su inutilidad en un Congreso no representativo. Han demostrado desde el 2006 que son incapaces, e incluso cómplices de los avances del neoliberalismo en México: la instauración de Calderón en la presidencia, la Reforma Judicial (votada incluso por el FAP), la Reforma Fiscal (que se negoció a los ojos de todos sus simpatizantes), la reforma Hacendaria, la Ley del ISSSTE, la electoral etc. Todas ellas fueron aprobadas y avaladas por los mismos partidos “en resistencia civil y pacífica”. No existe ninguna seguridad de que estos paladines del pueblo detengan las reformas estructurales. Esta es la falsa salida, desenmascara que la oposición institucional no puede contraponerse a la política calderonista, porque sus intereses están empalmados con los del Estado. Ningún diputado o senador podrá detener las reformas neoliberales sin cortarse a si mismo la cabeza.

La alternativa obrera y socialista
Lo que se entreteje en las declaraciones de López Obrador son precisas: se permitirá una reforma a PEMEX, bajo un pacto político entre el FAP y el gobierno federal. La modalidad del debate propuesto no saldrá de las cámaras -es un diálogo entre las mismas partes-, con ello lograrán justificar la defensa petrolera y permitirá modificar la ley a fin de legalizar la ya existente participación privada en PEMEX, e incluso ampliarla. En el punto específico de los energéticos de su proyecto de nación, AMLO afirma que se permitiría la participación de empresas privadas en las “acciones”, y por lo tanto en la toma de decisiones de las estrategias económicas de la paraestatal. Ahora es más claro que nunca, después de “detener” el albazo de la reforma energética, en la que argumenta que no permitirá “ninguna privatización”, el FAP se ha ganado intercambiar el descontento social, por el cabildeo con el PRI y el PAN para aprobar reformas legislativas privatizadoras de la industrial petrolera mexicana, y sacar de ahí una parte a su bolsillo.

El alto a la reforma no se debe a lo toma de las tribunas: responde a la descomposición social, la crisis política por la que pasa el gobierno de Calderón y el Estado Mexicano desde 2006: la lucha de Atenco, Oaxaca, las huelgas mineras, la crisis electoral, el efecto de la crisis económica mundial, las movilizaciones contra la reforma a la ley del ISSSTE y el TLC, y al actual rechazo en un importante sector del país por regalarle al imperialismo el petróleo; esas acciones callejeras y de peso, si han hecho estremecer al gobierno federal en su intentona de agilizar la aprobación e implementación de la reforma energética.

Es increíble que los intelectuales de AMLO no denuncien que una de las razones fundamentales del mal funcionamiento de PEMEX y del actual intento de privatización, es la complicidad de la cúpula sindical de STPRM, y no llame a la democratización del sindicato y que haga partícipes a los trabajadores petroleros de las luchas actuales. Tampoco denuncian que la reforma de 1995 a la Ley Reglamentaria del Artículo 27 en el Ramo del Petróleo (LRRP 1995) es la principal causante de la venta en partes de PEMEX a los distintos concesionarios, porque al hacerlo, reconocerían que ya votaron una vez por la privatización y volverían a hacerlo.

Es el deber de los socialistas decir que la real y única forma de detener la reforma energética es la movilización independiente: aquella que vaya más allá de las traiciones continúas del PRD, que integre al debate una transformación de PEMEX por una gestión que realmente asegure el buen funcionamiento de la industria. México debe de dejar de ser un pozo petrolero para la exportación de crudo a EEUU, desarrollando el proceso técnico, científico e industrial mediante la administración directa. Pero esta tarea no se puede dejar a los gobernantes de este país: debemos tomar en propias manos los destinos de la industria y del sindicato. La necesidad de la organización de los explotados y oprimidos es inminente, cualquier reforma que salga de las legislaturas y no del pueblo mexicano, ira en contra de salvar a la industria petrolera, por su bancarrota y su venta a los capitalistas. Es por ello que llamamos este primero de Mayo a: La conformación de un polo obrero con clara independencia de clase, que llame a la defensa de los energéticos, por la construcción de un proyecto de renacionalización emanado de proletariado y todos los sectores oprimidos y explotados de México, que convoque a derribar las demás reformas neoliberales, a tumbar a Calderón, y a la creación de un gobierno obrero y campesino.

La estratégica lucha por los energéticos.

Alfredo Villarreal

La crisis energética ocurre hoy a nivel mundial, y el capitalismo se acelera en buscar salidas que le permitan mantener sus privilegios y este régimen de opresión que sufren los pueblos del mundo. Los picos de producción ya han caído y la demanda ha subido, llegando a máximos históricos de los precios de petróleo superiores a los 110 dólares por barril. Es por ello que en nuestro país, hoy, el imperialismo junto la burguesía nacional, representadas en el gobierno federal, intentan instaurar y legalizar de una vez por todas la ya existente, privatización del sector energético nacional.

A causa de su necia y estúpida explotación del planeta, por más de 3 décadas, el gran capital ha llevado a cabo una estrategia mundial en la apropiación de las últimas fuentes de recursos energéticos. Sus métodos son ampliamente conocidos. Por un lado la invasión de naciones, la muerte y destrucción, especialmente en Irak y Afganistán, donde detrás de los tanques y los soldados y las banderas de la democracia burguesa, vienen la maquinaria de Exxon, Repsol, Chevron-Texaco, Shell, Halliburton, Schlumberger, etc. que comienzan a extraer los recursos y dirigirlos a la geografía imperialista. La otra es la del agotamiento económico, con clara colusión de los gobiernos locales, apuestan por el desgaste de la industria nacional, a la deuda, a la compra de las cúpulas sindicales, hasta que, como ocurre ahora en nuestro país, las justificaciones “técnicas”, los argumentos económicos (amenazando con el “colapso económico”) y las cifras manipuladas compren el aval de vender el patrimonio nacional a cualquiera de las trasnacionales antes mencionadas.

Con la incursión privada en exploración y distribución del petróleo se fragua el ataque directo a la soberanía sobre nuestros recursos. Sin ella, determinar y gestionar la producción sobre las fuentes de la energía se encontrará más lejos de estar en manos de los verdaderos dueños de la riqueza, los trabajadores, y con ello, detener el deterioro del medio ambiente y llevar a cabo un proyecto sostenible del uso de la energía, será imposible y la destrucción del ecosistema se volverá irreversible. Además de esto, las terribles condiciones laborares que ya cobraron la vida de 22 petroleros en la plataforma Usumacinta (operada por empresas contratistas que no deben cumplir con las condiciones generales de trabajo), continuarán provocando la muerte de mas trabajadores en estas situaciones precarias.

Sus argumentos técnicos para la participación de capital privado son completamente huecos: los yacimientos de petróleo inexplorados en tierra superan por mucho aquellos que se encontraran en mar territorial. Además la exploración y explotación de aguas, se realizaría únicamente a profundidades casi superficiales, por las empresas transnacionales que no tienen la tecnología para hacerlo en aguas profundas, dejando en claro que el interes de su participación no va ligada a la necesidad de tecnologías de las que carece la paraestatal, sino de que ya se legalice la entrada de los sellos y logotipos del sobre nuestros recursos.

Es por ello que es necesario y urgente la conformación de una posición clasista en defensa del petróleo y de la industria eléctrica: la dirección lopezobradorista es incapaz de mantener en manos de los mexicanos a esta estratégica industria y transformarla (que marcan su dirección hacia un nacionalismo burgués), ya que al responder únicamente defendiendo el actual accionar de PEMEX y CFE, lo único que propone es postergar la bancarrota y venta de las paraestatales, sin proponer ningún cambio profundo en el control de los energéticos.

Todo esto nos asume tareas inmediatas, la de generar un polo obrero en las próximas movilizaciones y protestas en contra de la privatización. Que sí defienda la soberanía de nuestros recursos, con acciones de peso como la toma de pozos petroleros, y otras expresiones que cimbren realmente a las instituciones burguesas, y prepare el terreno hacia la huelga nacional, y que además (de la misma o incluso mayor importancia), proponga en lo particular la incursión de trabajadores en la formulación de proyectos de operación, funcionamiento y legislación en materia energética, y en lo general la democratización de los sindicatos para usarlos (al fin) como armas de lucha y de construcción de un futuro control obrero y popular, como la única solución que aseguraría la buena salud administrativa de la industria.

En estos momentos, la defensa de los energéticos es estratégica, la victoria nos llevaría a los explotados y oprimidos de este país a un escenario favorable (en estas circunstancias que no son otra que la expresión viva de la lucha de clases), donde una correcta dirección política clasista, que deberá iniciar la ofensiva contra el debilitado estado burgués representado en Calderón, encuentre la unidad de las luchas actuales y se dirija a destruir este sistema de opresión, hacia la formulación de un mismo programa de construcción al socialismo.

Por un Frente Independiente en Defensa del Petróleo

Respuesta a la Liga de Trabajadores por el Socialismo - LTS

Saludamos a los compañeros de la Liga de Trabajadores por el Socialismo (LTS), esperando que los debates que emprendemos sirvan para abrir la senda para avanzar en conjunto en la clarificación del programa y las acciones a emprender para enfrentar la actual embestida del imperialismo y el Estado burgués sobre los recursos energéticos del país; en la perspectiva de formular una alternativa obrera y socialista.

La lucha por la defensa del petróleo ha sido el tema central de la política mexicana, y en esa condición forzosamente ha sido también el tema central para las distintas organizaciones que nos reclamamos de la clase obrera, socialistas o del marxismo revolucionario. En este entendido respondimos a una declaración supuestamente elaborada y consensuada dentro del Frente Único de Trabajadores (FUT), planteando nuestra política, criticando el eje que pretendía ser central en el documento y sosteniendo las que han sido nuestras dos consignas programáticas centrales: Renacionalización de PEMEX y control obrero de la industria energética, que pasa por luchar por el control democrático del sindicato petrolero.

Lo primero que hay que aportar a esta respuesta, es que, como bien señalamos con anticipación, el documento fue dirigido al FUT, no a la LTS en concreto; esto es significativo ya que la LTS pretende tergiversar el carácter del mismo en su repuesta puesto que asume como igual dirigirse a una organización de organizaciones que posee un carácter frentista y que pretende ser un referente de lucha para los trabajadores que a una sola organización; independientemente de que ellos estén dentro de ese frente. Por otro lado, la crítica que nos hace la LTS está completamente desinformada, trasquilada; es una posición ignorante que pretende borrar de un plumazo los esfuerzos que hemos realizado dentro de la clase trabajadora y que han tenido resultados visibles. Es el resultado de la falta de compromiso político y disciplina, puesto que Mario Caballero le da contenido a un documento que emana de una discusión en la que no estuvo presente y en la cual se aclararon varias cuestiones que él asume contra nosotros en su documento de crítica, y que también refleja una falta de compromiso crónico de su militancia que es incapaz de informar lo que discute y los resultados de una discusión fraternal. Así es como supuestamente Mario Caballero y la LTS pretenden hablar “desde el marxismo revolucionario”: desinformados.

Aquí podría terminar nuestra respuesta, pidiéndole fraternalmente a Caballero que vaya a preguntar al miembro de la LTS que estuvo presente en la discusión, cuál fue el contenido de la misma y, en pocas palabras, pidiéndole que se lleve su documento a revisar. Sin embargo, la LTS está simulando que no existe la discusión que dimos y nosotros, asumiendo nuestro carácter serio y nuestra tradición marxista revolucionaria, no podemos hacer lo mismo y es por eso que le damos una respuesta a una serie de planteamientos, por él formulados, sobre nuestra política. Además, como planteamos arriba, pensamos que los debates que se abren deben servir para trazar la senda que nos permita avanzar en conjunto en la clarificación del programa y las acciones a emprender para enfrentar la actual embestida del imperialismo y el Estado burgués sobre los recursos energéticos del país; en la perspectiva de formular una alternativa obrera y socialista.

Otra situación que hay que recalcar es que el origen de todo esto, fue un documento supuestamente elaborado por el FUT, que no posee las posiciones del FUT, sólo de la LTS y que el FUT está muy lejos de adoptar dicha política debido al cúmulo de posiciones diametralmente opuestas que se encuentran dentro del mismo; incluso entre quienes dicen sostener posiciones desde el marxismo revolucionario. También cabe recalcar que pese a la desinformación, Mario Caballero intentó hacer pasar su documento de crítica como una elaboración del FUT y al no ser posible, terminó en ellos mismos. Es decir, estamos frente a una discusión que desde un principio es con la LTS quien no puede hacer pasar sus posiciones dentro del FUT. Si la LTS se siente ya “La Organización” del proletariado revolucionario, negando o menospreciando a otras corrientes dentro del movimiento obrero, es comprensible que interpretara “su” política como la de todo el FUT. Esto es el síntoma de una deformación política.

Aclarando ya algunos aspectos, vale la pena retomar la discusión.

Como Grupo de Acción Revolucionaria, formulamos una crítica a manera de respuesta a un documento, insistimos, supuestamente elaborado por el FUT, que de contenido, a nuestro parecer, plantea una excesiva confianza en las direcciones sindicales burocráticas, principalmente la del SME y la UNT. Nos parece estéril que se pusiera en las manos de estas burocracias la iniciativa y el deber de “coordinar” las acciones en defensa del petróleo. Así mismo, criticamos el llamado a que sólo el SME, la UNT, la CNTE y el SITUAM llamaran a un paro nacional. Al mismo tiempo, agregamos algunos argumentos en defensa del petróleo.
Sobre este primer punto, recalcamos la falta de voluntad de la UNT en rebasar la dirección de López Obrador en defensa del petróleo y los energéticos, que se ejemplifica por los muchos obreros que participan en el movimiento obradorista, abandonando su organización sindical y su posición clasista. De su lado, López Obrador, evitando a toda costa hacer llamados en la dirección de recuperar el sindicato y a organizar a la clase obrera de ese sector y de otros más, que participan de sus movilizaciones

Sobre la cuestión de un llamamiento a un paro nacional, recordamos las promesas de apoyo del SME a la huelga del SITUAM. A pesar de que la burocracia electricista habló de “acciones de solidaridad” estas nunca se materializaron. De la misma forma, hemos visto como los distintos “paros nacionales” llamados por la UNT han sido paros “simbólicos”, de unas horas y para nada nacionales. Una huelga, sobre todo una nacional, es un proceso que se construye pacientemente, con información, acumulación de fuerzas y organización.

Todo esto es una introducción para decir, lo que ha causado tanta “confusión”, que el FUT no puede abandonar la tarea de estar haciendo también esos llamados a los trabajadores. Esa es nuestra crítica hacia un frente de trabajadores: confinar todo sus orientaciones programáticas a hacerle reclamos a las direcciones de las organizaciones sindicales, autoexcluyéndose de hacer llamados políticos a la clase obrera pretextando cuestiones de aparato y capacidad; si la orientación del FUT permanecía en dirigir sus reclamos a las direcciones burocráticas de los sindicatos mencionados, está bien, pero eso no quiere decir que no pueda hacer los suyos y más bien, que está obligado políticamente si pretende ser un referente para las masas de trabajadores explotados, a hacer sus propios llamados políticos a esos trabajadores que quiere atraer.

Para las tareas de organizar un paro nacional y coordinar la lucha en defensa del petróleo, proponemos la creación de una nueva herramienta: un Frente Independiente en Defensa del Petróleo. Dicho frente debe estar integrado, en primer lugar, por las organizaciones socialistas y revolucionarias y que se reclaman de la clase obrera y por el propio FUT. Sería a partir de esta primera unificación de fuerzas que se podría hacer un llamado a los trabajadores tanto de forma independiente como en sus organizaciones sindicales para sumarse, resaltando el lugar protagónico que los obreros petroleros deben de tener en esta lucha. Tristemente nuestra política fue interpretada por Mario Caballero de la Liga de Trabajadores por el Socialismo (LTS) como un rompimiento con uno de los pilares del marxismo revolucionario, el Frente Único Proletario. Pero bueno, no es sólo su culpa, también es responsabilidad de la indisciplinada militancia de la Liga.

Frente Único Proletario.
Una vez que las organizaciones comunistas y proletarias han consolidado una identidad política, deben de luchar por ganarse al resto de la clase trabajadora. La mayor parte de esta clase confía en las direcciones reformistas, charras o burocráticas que el comunismo combate. De tal manera, a pesar de las diferencias ideológicas en el seno del proletariado, para resistir los embates de la burguesía o para impulsar nuevas luchas contra esta, hace falta la unidad proletaria para la lucha. Esta unidad debe de construirse en torno a demandas o luchas concretas, ya que nuestro objetivo político final (la revolución proletaria) es antagónico al centrismo, reformismo o charrismo. También hay que recordar que el Frente Único es una política contraria al Frente Popular, que llama a unificarse no sólo con las fuerzas de la clase trabajadora, sino también con sectores de la burguesía.

El Grupo de Acción Revolucionaria en ningún momento abandona esta política. Eso lo explicamos pacientemente en la reunión del FUT en la que fuimos a argumentar nuestra política. Más que responder a preguntas hipotéticas que compañeros de la Liga de Unidad Socialista (LUS) hicieron en la mencionada reunión, o a las que recurre Mario Caballero, preferimos dejar que nuestra política hable por nosotros.

En torno a la huelga de la UAM, el GAR llamó a la solidaridad con el sindicato, trabajando de hecho en la política de Frente Único a pesar del carácter de la dirección del mismo. Así mismo, emplazamos al SME, a todo el sindicato y no a corrientes “izquierdistas” o “puras” a concretar sus ofertas de solidaridad. Claro que criticamos a las direcciones de ambos sindicatos, pero no llamamos a los trabajadores de los mismos a formar un polo obrero independiente, como irónicamente sugiere la carta de Caballero. Nuestras críticas no impidieron el apoyo solidario y concreto con la huelga, participando en las movilizaciones que convocó el sindicato, en las guardias donde nuestras fuerzas fueron suficientes y en la discusión con sindicalistas del SITUAM que incluso fueron invitados a nuestras reuniones de dirección. Si el SME hubiera concretado su apoyo a los trabajadores universitarios metropolitanos, también marcharíamos codo a codo con ellos, como lo hemos hecho en otras ocasiones.

Así mismo, nuestros esfuerzos en esta dirección también se han visto reflejados en las movilizaciones y paros contra la “nueva ley del ISSSTE”, donde núcleos importantes de trabajadores adoptaron nuestra política que se reflejó en triunfos al interior de los centros de trabajo frente a las corrientes hegemónicas charras, como fue el caso del Anexo de Ingeniería y su Facultad, donde en Frente Único derrotamos políticamente a las corrientes charras y triunfamos en las elecciones de delegados al reciente congreso del STUNAM. Eso sin depender de tácticas como deambular por los centros de trabajo haciéndonos pasar como miembros del sindicato de la UNAM para que los trabajadores adopten nuestras posiciones, como si lo ha hecho Mario Caballero. Además, en esos espacios, orientamos nuestras baterías a ganar a compañeros trabajadores de ese sindicato y a elaborar una política que presiona y lucha contra la actual dirección sindical en la medida en que también va fortaleciendo espacios de participación política de esos trabajadores en la perspectiva del desarrollo de una corriente clasista al interior del sindicato, con una política proletaria independiente, para expulsar a los charros y su burocracia y recuperar al sindicato como una herramienta de lucha y de combate; esto lo borra en su critica Mario Caballero, pero sí que ha dado bueno frutos. Es por eso que insistimos en que sus posiciones son totalmente desinformadas e ignorantes.

Aunado a esto, en ningún lugar es más clara nuestra posición de Frente Único que en el movimiento estudiantil universitario, donde, a pesar de la debilidad actual del mismo y del hecho de que no es un espacio obrero, trabajamos en el seno de la Asamblea Universitaria en construcción, al lado de corrientes libertarias, estalinistas, zapatistas, etcétera. En dicha dinámica hemos sabido asumir funciones políticas, de organización y de propaganda, tanto como hemos sabido delegarlas en otras organizaciones.

El petróleo, un tema aparte.
Aquí vale la pena recapitular un poco nuestra política en torno a la defensa petrolera. Este tema, central para nuestra economía y soberanía nacional, levantó un amplio movimiento encabezado por el perredismo y su figura central, el ex candidato presidencial y hoy “presidente legítimo” Andrés Manuel López Obrador. El balance que hicimos de dicho movimiento es que estaba altamente cooptado por una estructura burocrática creada ex profeso y dirigida por cuadros de infame reputación: los corruptos de Izquierda Democrática Nacional (mejor conocidos c