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ACCIÓN
REVOLUCIONARIA. AÑO 2, NÚMERO
10.
El
gobierno de Calderón destruye nuestra
soberanía
Editorial
El gobierno ilegítimo de Felipe
Calderón no se detiene. Arremete
con furia contra todos los pilares del
Estado: Educación, Salud, Pensiones,
etcétera. Comprometido doblemente,
con la burguesía nacional que orquestó
el fraude y con el imperialismo que lo
impuso, no tiene ningún compromiso
para con sus gobernados, el pueblo de
México. Siguiendo ciegamente a
ciertos gurús ideológicos,
que pasan sus mentiras etiquetadas como
“ciencia económica”, el chaparrito
de los pinos se muestra un peón
eficiente de los reyes del dinero.
Desde
Miguel de la Madrid, nuestro país
se encuentra dentro del llamado “consenso
de Washington”, que no es otra cosa que
los dictados de dos organismos trasnacionales,
el Banco Mundial (BM) y el Fondo Monetario
Internacional (FMI), quienes teniendo
la capacidad de dar préstamos financieros,
condicionan a los países a seguir
sus dictados. Aquellos que no los siguen
son bombardeados por diversas medidas
económicas inflacionarias (como
sucedió en México, según
la socióloga Naomi Klein, con el
último gobierno “nacionalista revolucionario”,
el de López Portillo). Pero no
se limitan a esto, ahí donde las
medidas financieras no dan resultado,
las recetas de dichos organismos son aplicadas
con la fuerza de la metralla, como en
Irak o con el ejército en las calles
como en Colombia (cualquier similitud
con la realidad es mera coincidencia).
¿Pero
cuales son estas recetas? Simple, siguiendo
los dictados de un oscuro “científico”,
Milton Friedman, los organismos trasnacionales
buscan “limpiar”, “liberar” la economía
de toda participación estatal.
Creyéndose de pe a pa sus mentiras,
estos economistas sostienen el absurdo
de que el mercado, mágicamente,
“regula” todo, de tal forma que cualquier
barrera a la libertad del mismo es una
perversión que hace que no funcione.
De tal forma, desde China hasta Haití,
los gobiernos se han dedicado a quitar
las barreras arancelarias, destruir los
derechos laborales, vender (privatizar)
las empresas paraestatales, los servicios
sociales (como pensiones y servicios médicos)
y perdonar los impuestos a los millonarios.
Incluso medidas lógicas, como fijar
un salario mínimo, son consideradas
negativas por estos organismos, que creen
que la ley de la oferta y la demanda es
la que debe fijar el precio del trabajo.
En México esto se traduce, además
de la miseria y la acaparación
de la riqueza por unos cuantos (Slim,
Aramburuzabala, Salinas Pliego, Sertvije...)
en la pérdida de nuestra soberanía.
LEER COMPLETO EN
<PRENSA>
Revolución
socialista: el clamor de 1968
Octavio
Villarreal
Nos encontramos a escasos días
de que se cumplan 40 años de un
suceso vergonzoso de la historia mexicana
del siglo XX, la matanza del 2 de octubre
de 1968. Pareciera ser que los acontecimientos
de este país cobraran más
importancia cuando su aniversario termina
en cero, ya que hasta ahora la universidad
promueve debates, proyecciones, exposiciones,
etc. Alrededor de la masacre de estudiantes
en la Plaza de las Tres Culturas en Tlatelolco,
siendo esto una lástima porque
los jóvenes de hoy en día
no relacionan el 68 con un movimiento
que deseaba un cambio radical en las estructuras
sociales de este país, sino con
una nota roja manchada de sangre y violencia.
La
universidad nos muestra una verdad a medias
sobre lo que sucedió realmente
durante las movilizaciones, así
como una versión coartada de la
ideología y exigencias de los estudiantes
que participaron. Es cierto que los 6
puntos del pliego petitorio fueron demandas
surgidas de los participantes dentro del
movimiento, sin embargo no muestran el
completo sentir de las discusiones emanadas
del Consejo Nacional de Huelga (CNH).
Los estudiantes no solo se manifestaban
en contra los medios represivos del estado,
sino que luchaban a favor del socialismo,
ya que los miembros de las organizaciones
de izquierda independientes dentro de
la universidad participaban de manera
activa en las discusiones; tal era el
caso de la Juventud Popular (JP), la Juventud
Comunista (JC), la Liga Espartaco de México;
entre otras agrupaciones que a pesar de
tener una presencia importante no dictaban
las decisiones dentro del movimiento,
ya que el CNH era representativo por escuela,
mostrando una claridad orgánica
ejemplar.
Sumado
a esto, la libertad de los presos políticos
no solo era una demanda a favor de los
estudiantes, sino que exigía la
liberación de líderes emblemáticos
del movimiento obrero de finales de la
década de los 50’s y principios
de los 60’s; como lo eran Demetrio Vallejo,
dirigente del movimiento ferrocarrilero
gestado en 1958, y Valentín Campa
miembro del PCM y actor político
de la izquierda institucional de suma
importancia para las organizaciones de
trabajadores que se crearían a
lo largo del siglo XX. La búsqueda
de alianzas con el sector obrero del país
es una clara muestra del carácter
socialista del movimiento, ya que se tenía
claro que la clase trabajadora, motor
de la economía de las naciones,
era indispensable para lograr un salto
cualitativo en la construcción
de una nueva nación.
El
68 fue un parte aguas para la izquierda
en el país, ya que a partir de
este momento se generaría una división
evidente entre sus diversos actores políticos:
aquellos que se adjuntarían a algún
partido, que con las reformas electorales
de Echeverría y López Portillo,
obtendrían un poco más de
presencia dentro de las cámaras;
y los que decidieron tomar las armas debido
a la pérdida de la esperanza en
las instituciones para generar una transformación
radical de la nación.
Las
problemáticas que planteaban los
estudiantes hace 40 años siguen
vigentes, y corresponde a nosotros los
nuevos portadores de la voz de la universidad,
generar las formas de organización
para que se realicen las discusiones acerca
de los temas de importancia dentro del
país. Debemos buscar la forma en
que cada escuela participe activamente
en el movimiento estudiantil, ya que es
la única forma de llevar a buen
cauce las demandas de todos los universitarios
en aras de una revolución social.
1968-2008:
A 40 AÑOS DE UN AÑO REVOLUCIONARIO
¡AQUÍ
ESTAMOS!
MARCHA
TLATELOLCO
AL ZÓCALO. 2 DE OCTUBRE, 16:00
HRS.
Contra
la privatización de PEMEX. Renacionalización
total y sin pago de toda la industria
energética; por su control obrero.
¡A las barricadas y a la huelga
general, derrotemos al gobierno de Calderón
en las calles!
Por
la desaparición de todos lo grupos
porriles de los planteles educativos.
En
defensa de la educación pública
gratuita y popular. Nacionalización
de todo el sistema educativo. Aumento
al presupuesto educativo y la matrícula
de las instituciones públicas.
¡Acceso
irrestricto a la educación!
No
al cierre de las escuelas normales. Contra
la Alianza por la Calidad de la Educación.
¡Abajo la Reforma Educativa de Calderón-Gordillo!
Por
la liberación de todos los presos
políticos del país. ¡Contra
la criminalización de la protesta
social!
Por
el castigo a los culpables de la masacre
de Sucumbíos y por el regreso a
salvo de Lucia Morett a casa. ¡Luchemos
por expulsar al imperialismo de nuestros
países!
¡Apoyo
a la lucha del pueblo movilizado de Bolivia
contra la reacción golpista y racista
auspiciada por los Estados Unidos!
¡Recuperemos
la memoria histórica, No a la institucionalización
del movimiento de 1968!
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