ACCIÓN REVOLUCIONARIA
 

Suplemento número 1

Marzo de 2007

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  • ¡RECHAZO TOTAL!
    ¡ABAJO LA NUEVA LEY DEL ISSSTE!

Los trabajadores del país están desamparados ante el inminente despojo de la seguridad social. Lejos de lo que pretende hacer creer la bancada del PRD en el parlamento, los trabajadores que se manifiestan en contra de las reformas a la Ley del ISSSTE no están siendo ni representados ni defendidos contra este nuevo embate. Las posiciones del PRD sobre la reforma no son más que un cabildeo de la burguesía y no las de un partido que defienda los intereses históricos de los trabajadores.

Los trabajadores del Estado, agrupados en los sindicatos del ISSSTE, el STUNAM, la CNTE, el SME; los del INAH y del INBA, salen hoy a las calles a defender su derecho a la seguridad social, manifestándose en contra de esta reforma, proceso que empezó con las reformas de 2003 cuando el Estado mexicano soltó el primer zarpazo al Régimen de Jubilaciones y Pensiones. Los procesos de privatización que enfrentan las paraestatales empezaron en 1982 con el sexenio de Miguel de la Madrid y se han acentuado con la privatización de los sectores estratégicos de la economía como el petróleo, la generación eléctrica, los servicios públicos, la educación y la seguridad social.

Una vez aprobada en la cámara de diputados, donde el PRD (la supuesta izquierda) tiene mayor fuerza, la aprobación de la nueva ley del ISSSTE será un mero trámite para los senadores ya que, como externó el líder de los senadores del PAN, Santiago Creel, con la alianza con el PRI, PVEM y PANAL “en cuanto llegue al recinto de –Xicoténcatl se dará todo el apoyo y respaldo a la reforma del ISSSTE”

Con lo anterior se pone de relieve que este no es un proceso de reciente edición, por el contrario, es un proceso que avanza desde hace tiempo y Felipe Calderón tiene la consigna de acabarlo cueste lo que cueste en términos sociales, porque en términos económicos se sabe que es la gran burguesía nacional y extrajera la que se verá beneficiada, principalmente.

La justificación
Las reformas estructurales buscan darle viabilidad al moribundo modelo neoliberal de la economía mexicana. Para la construcción de la infraestructura indispensable para su desarrollo y subsistencia, el Estado necesita recursos pero carece de liquidez para esto. La implementación a pie juntillas de las políticas del imperialismo ha agudizado la crisis económica por la que atraviesa el Estado; sumado a esto la evasión fiscal en nuestro país alcanza cifras de alrededor del 60% y se tienen bases para afirmar que son los grandes burgueses de este país los que encabezan la lista de evasores de impuestos. Como el Estado no quiere cobrarle los impuestos que corresponden, estos multimillonarios deciden obtener sus recursos de donde siempre terminan sacándolos: de los bolsillos de los trabajadores y de sus conquistas. Es bien sabido que lo que busca el Estado con la reforma al RJP quitarse la pesada carga de pagar las pensiones de millones de trabajadores jubilados que cada vez son más.

Así entonces podemos explicar la crisis eterna que pasa PEMEX, que a pesar de ser una de las empresas más rentables del mundo (antes de impuestos), la carga financiera para esta paraestatal es de alrededor del 70% de sus ingresos. Su crisis terminaría si el Estado definiera hacer efectivo el pago de impuestos para los grandes magnates y empresas que sostienen su lugar de privilegio en base a una ominosa evasión de impuestos que, contando sólo a los nueve más ricos de México, suma 66 mil millones de pesos.

La reforma a la seguridad social es la puerta de entrada a todas las demás reformas estructurales. Los trabajadores de México están hoy obligados a tomar las calles para defender las conquistas que han costado tantas décadas de movimiento obrero y tantos compañeros muertos y encarcelados por defenderlas ya que después de hechas dichas reformas, su aplicación llevará a la profundización de las de por si precarias condiciones de vida de todos los trabajadores. Sin embargo, la victoria en esta batalla está hoy especialmente ligada al nivel de organización que los trabajadores tengan al interior de sus centros de trabajo, al exterior con los demás trabajadores afectados; pero, principalmente a tener independencia respecto de sus falsos dirigentes quienes en toda la experiencia del movimiento obrero y social han conducido a la clase obrera y sus luchas a derrotas y los han traicionado.

¡NO AL DESPOJO DE LA SEGURIDAD SOCIAL!
¡TODOS A LAS CALLES POR LA DEFENSA DE LAS CONQUISTAS DE LOS TRABAJADORES!
¡ TODOS AL PARO NACIONAL !
¡ POR LA CONSTRUCCIÓN DE LA ORGANIZACIÓN REVOLUCIONARIA DE LOS TRABAJADORES


  • Algunas implicaciones de la reaccionaria nueva Ley del ISSSTE.

La reaccionaria nueva ley del ISSSTE será una derrota para la clase trabajadora de México y sus familias derechohabientes. Miles quedarán al desamparo ante la inminente aprobación de las modificaciones a esta ley.

La reforma plantea que será el gobierno quien invertirá 8 mil millones en salud y 2 mil millones para préstamos personales los dará el ISSSTE. Este presupuesto se extraerá de las economías presupuestarias de los años 2007 a 2009, de subejercicios de dependencias federales y de la obtención de ingresos extraordinarios en la Tesorería de la Federación, distintos a los excedentes petroleros. Por supuesto, habrá que considerar que esta iniciativa viene acompañada de otras discusiones que también se han planteado a las cámaras como la iniciativa a la privatización de PEMEX y el conjunto de la industria eléctrica mexicana; además, la estabilización del peso que demanda la burguesía contempla un abanico de privatizaciones y de ingerencia del capital extranjero sobre el resto de la economía nacional, lo que nos lleva a que el futuro de los pensionados y jubilados será bastante oscuro.

El ISSSTE es una institución del Estado que ampara aproximadamente a 10.1 millones de personas, de las cuales 2.3 millones son trabajadores, 0.4 millones pensionistas y 7.4 millones son familiares. El sistema del ISSSTE se integra con diversos fondos que cubren un conjunto de 21 seguros para los trabajadores al servicio del Estado, mismas que el gobierno pretende que transformar en prestaciones para posteriormente impulsar el cobro de las mismas como medida de corresponsabilidad en el saneamiento financiero.

En el ISSSTE, de cada 100 derechohabientes, 25 son de la tercera edad; o sea, de 60 años o más.

La nueva Ley del ISSSTE sienta las bases para la conformación de un Sistema Nacional de Seguridad Social del Estado comprometido por el gobierno de Vicente Fox. Enmarcadas en las Reformas Estructurales que impone el Fondo Monetario Internacional/(FMI), a través del Banco Mundial y el Banco Interamericano de desarrollo. Reformas aplicadas a los trabajadores que dependen del otro bastión de la seguridad social en México: el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

En esto se basa la famosa portabilidad de derechos pues la iniciativa pretende facilitar la migración y portabilidad de derechos y requisitos entre los dos institutos (IMSS-ISSSTE); entendiendo por esto que la pobreza que ofrezca un servicio también la ofrezca el otro.

La clase en el poder dice que este cambio tendrá implicaciones profundas en la organización del instituto y en la vida cotidiana de los trabajadores, expresándose de igual forma en la aplicación indiscriminada de los derechos y su ejercicio en cualquiera de los dos institutos. Además, estas iniciativas pretenden homologar el apartado A y B del artículo 123 constitucional referido a los trabajadores.

El gobierno pretende reducir los 21 seguros de la ley actual del ISSSTE en cuatro seguros análogos:

retiro, cesantía en edad avanzada y vejez;
Invalidez y vida
Riesgos del trabajo
Salud

En cuanto a las pensiones
Se cambia el actual régimen solidario a cuentas individuales, mismas que estarán en “equilibrio permanente” sin responsabilidad del Estado de pagar la pensión a tiempo que nos reste de vida al pasar al retiro. Como la pensión depende de la cantidad de recursos que el trabajador y el Estado aportan, la iniciativa permite que el trabajador “escoja” su edad de retiro siempre que la cuenta individual se de por lo menos 30% mayor a un salario mínimo del DF, la zona I del país. En los trabajadores al servicio del Estado, la edad de retiro será una decisión propia y no el límite marcado en la ley; lo que quiere decir que uno decide cuánto tiempo requiere trabajar para vivir menos y peor.

Se incorpora una cuota financiada por el Estado. La cuota social es un monto fijo que equivale alrededor de un 5.5% de un salario mínimo (alrededor de 2 pesos al día), y es igual para todos los trabajadores sin importar su nivel de ingreso. La aportación de los trabajadores en activo sube el 3.5% actual a un 6.125%.

Los trabajadores podrán adherirse al sistema del IMSS o mantenerse en el nuevo régimen, o si quedan fuera del sector público pueden sumar su fondo al sector privado, con todos lo peligros que esto implica y tomando como ejemplo la crisis que sufrió Argentina en 2001 cuando el sector privado tomó el dinero de los trabajadores y huyó de ese país. Finalmente se instrumenta la mecánica de las AFORES y SIEFORES.

Según esto, los jubilados actuales no sufrirán cambio alguno, sin embargo, se verán seriamente afectados cuando el fondo común se vea disminuido por la falta de aportaciones al mismo por la planta actual de trabajadores y los nuevos trabajadores. Lo que deja en una gran incertidumbre su futuro y su vida.

Los trabajadores nuevos que ingresen al sistema después de la reforma abrirán una cuenta individual en la cual se depositarán todas las cuotas y aportaciones para el retiro. Como su pensión es igual a todas las cotizaciones por parte del gobierno y las del trabajador mismo, más el rendimiento que estas generen, falta restarle a esta cantidad el monto que cobran las AFORES y las SIEFORES, así como el monto que cobran por la contratación del seguro de administración de la pensión vitalicia.

Para terminar de amolar la cosa, los trabajadores en activo podrán elegir entre dos opciones a este respecto:

Dejar elegir a los trabajadores activos mantenerse en el régimen actual con las modificaciones que comenzarán a implementarse de forma gradual; ó
b. Recibir un bono de reconocimiento que les permita migrar inmediatamente al nuevo sistema. Incluida la AFORE pública o privada.

Pero la opción A trae consigo el incremento a la edad de jubilación. Hoy la edad mínima de jubilación es de 48 años para mujeres y 50 para los hombres. La nueva Ley, tomando la opción A, plantea que estos números se aumenten cada dos años, para llegar en 2028 a 60 años para los hombres, y 58 para las mujeres, 10 años más de explotación laboral para cada quien. Se incrementará gradualmente el requisito para el retiro por edad y tiempo de servicio de 55 años actuales, a 65 años, de forma paulatina hasta 2018.

Otras afectaciones
Con el artículo 37 de la nueva Ley se elimina el derecho a prestaciones de dinero y en especie; se excluye rehabilitación y se incorpora tratamiento y consulta externa. Además se cambia término de pensionistas a pensionados.

En este mismo sentido, según el artículo 38, se cambia concepto: “cuando la enfermedad incapacite al trabajador para el trabajo”, que establece la antigua ley por “cuando la enfermedad imposibilite al trabajador para desempeñar su actividad laboral”. Además, se modifica que “tendrá derecho a licencia con goce de sueldo o con medio suelto, conforme al artículo 111 de la Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado”, por “tendrá derecho a licencia con goce de salario o con medio salario pagado por la Dependencia o Entidad en que labore, conforme a lo siguiente.”

La Ley del ISSSTE, no menciona permanencia en el trabajo (tiempo de laborar) para determinar el tiempo de licencia por incapacidad, sin especificar que tipo de enfermedad sea.

La propuesta del Senador Ayala matiza lo siguiente: a) a trabajadores con menos de un año, licencia por enfermedad no profesional hasta 15 días de salario íntegro y hasta 15 días más con medio salario; b) de uno a cinco años de servicio, hasta 30 días de salario íntegro y 30 días más a medio salario. Enfatiza que si el trabajador continúa con licencia, el Instituto con cargo a la reserva correspondiente del seguro de salud (¿al individual?), cubrirá al asegurado el subsidio en dinero equivalente al 50% del Salario Cotización que percibía el trabajador al ocurrir la incapacidad. Enfatiza la pensión en caso de trabajadores que no reúnan los requisitos establecidos en el Artículo 112 (¿de quién?), pudiendo el trabajador optar por retirar en una sola exhibición de su Cuenta individual, al momento que lo desee.

La reaccionaria nueva ley del ISSSTE va dirigida a todos los trabajadores al servicio del Estado y se pretende hacer creer que no afecta a los que ya están pensionados y jubilados y al resto de los trabajadores en activo, sino a quienes alcanzarán ese derecho a partir de la entrada en vigor de la ley. Se deroga la ley actual para aprobar una nueva. Sin embargo, esto es una trampa que con la elaboración anterior ha quedado demostrada y su único objetivo es dividir a la clase trabajadora entre la disyuntiva “me afecta o no me afecta”. Lo que nos lleva a que todos, los actuales y futuros trabajadores del Estado serán gravemente afectados. Sin embargo esta posición lleva consigo la división de la clase trabajadora como ocurrió con la reforma a la Ley del IMSS.

Hoy los trabajadores tienen su futuro en sus manos. Por sobre el clásico silencio e inacción de los líderes charros, los trabajadores debemos tomar las calles nuevamente por la defensa de nuestras conquistas, por la derrota de este gobierno de hambre, miseria y explotación e impulsar el paro nacional y la lucha callejera como las herramientas que nos permitan alcanzar nuestros objetivos.

 

 
 
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