 |
|
|
 |
| Haz
clic en el título para leer. |
 |
| |
Editorial
El
2008 abrió sus primeros días
con aportes valiosos para el desarrollo
del movimiento obrero y campesino en
nuestro país. Los mineros de
Cananea, quienes permanecían
en huelga desde el 30 de julio pasado,
inauguran la resistencia hacia la política
antiobrera del Estado con la defensa
heroica de su derecho a huelga contra
la intervención policiaca en
la mina; cientos de miles de campesinos
marchan sobre la Ciudad de México
para rechazar el Tratado de Libre Comercio
(TLC), que, entre miles de males, profundiza
la ruina y el abandono del campo mexicano;
los trabajadores de la Universidad Veracruzana,
paralizan sus centros por las violaciones
al Contrato Colectivo y por aumento
salarial; empresas tercerizadas de TELMEX,
del multimillonario Carlos Slim, suspenden
labores por aumento salarial; tan sólo
por citar unos ejemplos. Un número
importante de sindicatos, principalmente
universitarios, paralizan centros de
estudio por aumentos salariales y contra
las violaciones a los contratos colectivos
de trabajo promovidas desde el gobierno
federal con la llamada “Nueva Cultura
Laboral”, legado del anterior Secretario
de Trabajo de la administración
Fox, Carlos Abascal.
La
República Mexicana se hizo un
polvorín cuyas nubosidades, lejos
de asentarse, continúan expandiéndose
a lo largo y ancho del país aún
bajo el clima de militarización
que se vive, en el que el Estado ocupa
a las fuerzas armadas, el ejército
y la policía, para labores de
contención poblacional, so pretexto
de la lucha contra el crimen organizado
(¿o a caso no será que
el gobierno quiere decir movimiento
social organizado?).
Un
paso adelante y como cien atrás...
Sin embargo y pese a los gestos de valor
y arrojo y hasta de cierta heroicidad
de la clase trabajadora, los campesinos
y el conjunto de los sectores explotados
y oprimidos, las huelgas y movimientos
que van apareciendo el escenario político
van poco a poco salen de la escena con
más pena que gloria. Algunas
de ellas, como la del SME, sucumbiendo
ante las campañas reaccionarias
del Estado y la burguesía; en
claro pacto de la dirección sindical
con el Estado antiobrero, por sobre
los intereses de la clase trabajadora
que dicen representar.
Los
campesinos que rechazaron el Tratado
de Libre Comercio, algunos de ellos
influenciados en gran medida por el
llamado “Pacto de El Chamizal” para
romper relación totalmente con
el TLC, simplemente desaparecieron de
la escena política. Este 31 de
enero, sobre la capital del país,
los campesinos marcharon como nunca
y se fueron como siempre: con las manos
vacías y muchos de ellos reconociendo
que era mejor la renegociación
del TLC que la ruptura total.
Enero,
febrero y marzo han resultaron ser protagónicos
para la clase trabajadora y campesina
del país y sin embargo no se
logró concretar acciones huelguísticas
únicas entre todos los procesos
que se encontraron en la misma situación.
Ni los trabajadores universitarios de
Michoacán, Chapingo, UAM, UNAM,
del Colegio de Posgraduados, Veracruz,
etc., así como tampoco los tercerizados
de TELMEX, los despedidos de la empresa
trasnacional Gamesa, los 207 sindicalizados
despedidos por el Grupo Modelo que viajaron
hacia la Ciudad de México desde
San Luís Potosí, los mineros
de Real del Monte, Cananea y los familiares
de los mineros que fallecieron en las
explosiones de pasta de Conchos han
logrado confluir en un espacio conjunto
de la clase trabajadora que les permita
generar acuerdos y lanzar una política
unificada para la victoria frente a
los ataques de las patronales.
En
algunos casos, las direcciones sindicales
como la del SME o el Sindicato Minero
y el STUNAM en la lucha por los amparos
contra la ley del ISSSTE, de manera
deliberada evitaron tener roces que
significaran compromisos con las acciones
principalmente obreras, que se desarrollaron
o que aún existen en el país
como la del SITUAM.
Crisis
Política del Estado
Frente a este escenario de movilizaciones
obreras y populares, la crisis por la
que está atravesando el país
no parece tener un punto de relajación
próximo. El gobierno que emergió
del fraude electoral así como
el Congreso que en su totalidad es “espurio”
pues se conformó a partir de
la negociación política
durante el fraude, intenta aprobar todo
el paquete económico de seis
años y de reformas estructurales
lo más pronto posible; previendo
también un escenario de convulsión
política en las calles durante
sus discusiones parlamentarias, pero
contando con todo el aparato militar
y parapolicial desplegado a lo largo
y ancho del país para contener
cualquier indicio de movilización
obrera, campesina y popular. Estos aspectos
son los que marcan el escenario de profunda
debilidad del Estado y sus instituciones
quienes no pueden darle salida a los
reclamos más elementales de la
población y ante estas debilidades
tienen que recurrir a elementos fascistizantes
para garantizarse gobernabilidad.
El
escenario de la reforma energética
se ha empapado de los escándalos
de corrupción y de tráfico
de influencias del actual Secretario
de Gobernación, Juan Camilo Mouriño,
personaje de nacionalidad española
quien ha otorgado contratos en materia
de energéticos a su familia y
de quien se decía podría
instrumentar a fondo la reforma energética
pues en tiempos de Vicente Fox ya fungía
como el número dos de la Secretaría
de Energía, detrás sólo
de Calderón Hinojosa quien era
el titular de la dependencia. En esa
secretaría, Mouriño se
hizo de muchos recursos producto del
otorgamiento de contratos, permisos
y concesiones a sus propias empresas
y las de su familia, principalmente
en el sector eléctrico; aunque
su familia sea dueña de la mayoría
de las franquicias gasolineras del sureste
mexicano. Durante su administración
en la SE, sus negocios se llevaron a
la luz de todos los partidos políticos
que en ese momento solo se hacían
de la vista gorda.
Al
principio la prensa burguesa cerró
filas en torno a este personaje pero
ahora hasta la que siempre ha sido la
prensa oficial no ha hecho y ni lo hará,
como si lo hicieran en su momento con
Francisco Ramírez Acuña,
ex Secretario de Gobernación
que ingresó al gabinete de Calderón
el 1 de diciembre de 2006 y quien tuviera
participación clave en la sangrienta
represión en la visita de George
Bush a Guadalajara hace unos años
cuando era Gobernador de esa entidad.
A
la distancia se avizora un teatro en
el cual la negociación final
del gobierno calderonista que le permita
avanzar en esta crisis sea la cabeza
del actual Secretario de Gobernación
a cambio de la reforma en materia de
energéticos. El PRD y AMLO, quien
parece estar en sintonía con
esta idea, han apuntado todas sus baterías
a la cabeza de Mouriño y no al
contenido esencial de la reforma que
es la participación del capital
privado en la paraestatal más
importante del país: PEMEX. Participación
que no se restringiría a la exploración,
perforación y venta del recurso
petrolero, sino también se extendería
al Consejo de Administración
de la aún paraestatal.
Cabe
resaltar que en los veinte puntos de
su programa de nación que López
Obrador enunció en su campaña
política por la presidencia de
la república, habló claramente
de la posibilidad de participación
de capital privado en PEMEX, por lo
que AMLO no es ajeno a esta idea pero
el problema, tal vez, sea de porcentajes
de participación. Además,
López Obrador, al igual que el
conjunto de los personajes y partidos
de la burguesía, sostienen en
todos los medios que PEMEX y CFE no
se privatizarán, sin embargo,
esto representa un disfraz que intenta
tapar que estos dos organismos medulares
de la economía mexicana llevan
mas de veinte años en proceso
de privatización; muchos de estos
procesos a los ojos y presencia de los
que ahora dicen ser sus principales
detractores. Esto también va
de la mano con el hecho de que la senadora
Rosario Ibarra del burgués Partido
del Trabajo, también de la Coalición
Por el Bien de Todos, y miembro del
Frente amplio Progresista, votó
en el periodo ordinario de sesiones
del senado del años pasado, de
manera unánime junto con los
diputados de las demás fuerzas
de la burguesía (PRI, PAN, PVEM,
PANAL, etc.) por iniciar los debates
y las discusiones de la reforma energética
en los términos que el Estado
burgués ya estaba planteando.
Lo que significa una contradicción
enorme con la defensa que dice estar
encabezando.
Todo
indica que Calderón, el PRI,
PAN y PRD podrían llegar a un
acuerdo que costaría la cabeza
de Mouriño pero traería
enormes beneficios a los pulpos petroleros
empezando por Chevron, Schlumberger,
Halliburton y terminando con Petrobras;
pues a eso se enfocó Lula el
año pasado.
Prepararnos
contra la embestida
Pese a esto, el escenario no lo tienen
resuelto totalmente a pesar de que de
su lado el PRD se ha convertido en garante
de la gobernabilidad del Estado apaciguando
luchas, institucionalizándolas
y mediatizándolas hacia el aparato
estatal como lo hiciera con la lucha
contra el fraude electoral, Oaxaca,
la represión y la reforma judicial;
jugando un papel importante con los
estalinistas del PCML-FPR en esta última,
para pasar de un intento de frente combativo
contra la represión a un espacio
que no sale de las cámaras legislativas
y de los foros de denuncia en los grandes
palacios parlamentarios, para tratar
la no represión con los mismos
verdugos represores. Los pasos en el
terreno de las reformas y los paquetes
contra la mayoría de la población
deberán enfrentar férrea
resistencia. Para que esta lucha llegue
a buen puerto es necesario retomar todas
las herramientas de lucha que posibiliten
avances frente a la política
antiobrera del Estado burgués.
Ante los descalabros, traición
y falta de consecuencia de las direcciones
sindicales, es urgente y necesario recuperar
ya estos sindicatos para la lucha y
el combate, reemplazar las direcciones
burocráticas por direcciones
verdaderamente representativas de la
clase trabajadora, solidaria con otras
luchas obreras. Prepararnos contra la
embestida y lanzar nuestra ofensiva
pasa necesariamente por esto.
Incluso
AMLO y el PRD tienen una piedra en el
zapato que se llama “Resistencia Civil
y Pacífica” que ha contribuido
a fortalecer la crisis interna del PRD
a pesar de estar por fuera del mismo
y que ha hecho lo que AMLO y el PRD
no: desarrollar un movimiento en la
perspectiva de boicotear sistemáticamente
las acciones del gobierno “usurpador”.
Este
año habrá movimientos
importantes en muchos sindicatos protagónicos
de la vida política del país.
Los trabajadores de los mismos deben
aprovechar las coyunturas para tomar
las riendas de los mismos y darle el
golpe mortal a las direcciones capituladotas
y entreguistas. Así mismo los
campesinos deben dejar de lado ya a
los organismos corporativistas como
la CNC y otros de origen priista para
alistarse en la lucha independiente
por la defensa del campo y la soberanía
alimentaría. Hoy más que
nunca se debe fortalecer una alianza
obrera y campesina de carácter
independiente que prepare las condiciones
para lanzar el llamado a una huelga
general contra los salarios de hambre,
la precarización del trabajo
y el empleo, la defensa de la seguridad
social, contra la reforma educativa,
por la defensa de los contratos colectivos
de trabajo; que prepare una gran alianza
con el resto de los sectores populares
y en resistencia.
Este
año están planteadas muchas
iniciativas de la burguesía en
las que habrá un papel protagónico
principalmente de la clase trabajadora,
lo que indica que el ascenso del movimiento
de masas y en particular del movimiento
obrero desarrollado principalmente por
los procesos de convulsión política
francamente abiertos en 2006 están
muy lejos de haber concluido.
Las
falsas salidas comienzan a darse descalabros
duros y topes mortales que las van dejando
arcaicos, porque la descomposición
del capitalismo avanza con mayor rapidez
y porque el abismo con las necesidades
sociales de las masas es más
profundo y oscuro que nunca.
Nacional
Walter
J. Ángel
Los
trabajadores del Sindicato Independiente
de los Trabajadores de la Universidad
Autónoma Metropolitana (SITUAM),
libran una férrea resistencia
que representa un aporte valiosísimo
para los trabajadores de toda la República
Mexicana. Por un lado, la defensa de
su Contrato Colectivo de Trabajo mediante
la huelga, lo coloca frente al escenario
de lo que pretende legalizar los atropellos
y las injusticias contra la clase trabajadora,
aniquilar los Contratos Colectivos de
Trabajo (CCT) y el derecho de huelga,
como lo padecieran los mineros de cananea
y los trabajadores de la Universidad
de Veracruz, la llamada Reforma Laboral
que no es más que la “Nueva Cultura
Laboral” del antiguo Secretario del
Trabajo Carlos Abascal; y por otro lado,
es la clara afrenta al tope salarial
miserable de 4.25% impuesto por el Estado
y esto cuando hoy día los diarios
de todo el mundo anuncian un escenario
de recesión económica
que repercutirá directamente
en los bolsillos de los trabajadores
de todo el mundo. También la
huelga del SITUAM representa la defensa
de la educación pública
en México, pues es bien sabido
que tras los embates contra los trabajadores
de la UAM, se encuentra la horrenda
cara neoliberal y privatizadora de la
educación pública, que
pretende desmantelar parte por parte
la maquinaria que hace posible el funcionamiento
de las universidades públicas,
tal como lo indican los grandes organismos
financieros internacionales.
La
huelga de los trabajadores de la UAM
aglutinados en el SITUAM, es un ejemplo
de dignidad y de lucha proletaria pues
su condición humilde, frente
a otros sindicatos que aglutinan a muchísimos
más trabajadores a lo largo y
ancho del país, como el Sindicato
Mexicano de Electricistas (SME), no
le impidió caminar por el sendero
correcto y utilizar las herramientas
que tiene la clase trabajadora a su
alcance para defender sus derechos y
conquistas laborales. Cualquier otro
sindicato, de la rama que sea, está
obligado a mirar el ejemplo combativo
que los trabajadores del SITUAM están
haciendo y accionar, mínimo,
al mismo nivel que ellos en la defensa
de los Contratos Colectivos de Trabajo,
el aumento salarial y los derechos y
las conquistas laborales. Esta valiosa
lucha representa una férrea resistencia
a la política antiobrera del
Estado, pues tan sólo en este
año fueron declaradas “nulas”
la huelga de los mineros de Cananea
y de los trabajadores de la Universidad
de Veracruz; así mismo, bajo
el clima de militarización que
vive el país, en el que el Estado
ocupa a las fuerzas armadas, el ejército
y la policía, para labores de
contención poblacional, so pretexto
de la lucha contra el crimen organizado
(¿o a caso no será que
el gobierno quiere decir movimiento
social organizado?), esta huelga representa
una afrenta pues al Estado aún
le quedan recursos para invalidar y
reprimir la acción de los trabajadores
universitarios.
Claudicación
de la dirección del SME
La incertidumbre reina entre las organizaciones
sindicales para comprometerse con el
SITUAM, sin embargo el SME se ha librado
de compromisos y ha cerrado un posible
acuerdo de frente único huelguístico
para defender los salarios y en contra
de las acciones violatorias al Contrato
Colectivo de Trabajo. El emplazamiento
que el SME hiciera para estallar la
huelga general este 16 de marzo por
aumento salarial del 16%, la defensa
de su CCT y el derecho a huelga, término
en el pírrico tope salarial del
4.25%, y unos porcentajes adicionales
que en la práctica representa
menos que incluso algunos sindicatos
universitarios que levantaron sus procesos
de huelga hace apenas algunos días.
La condonación de la huelga del
Instituto Mexicano del Seguro Social
(IMSS) con la todavía paraestatal
Luz y Fuerza del Centro (LyFC) es el
principal triunfo que recalca la dirección
sindical quien sucumbió y pacto
con el gobierno por sobre los intereses
de sus representados, ante la campaña
de desprestigio lanzada por la prensa
burguesa y las televisoras, en contra
del sindicato en el sentido de que éste
ha sido el cáncer que ha llevado
a la empresa a las constantes complicaciones
técnicas y de servicio. Martín
Esparza, Secretario general del Sindicato
ratificó esto ante la asamblea
de delegados al declarar “que los trabajadores
tienen ahora la oportunidad de demostrar
a la sociedad y al gobierno que son
capaces de sacar adelante a esta paraestatal”,
lo que va en sintonía con la
campaña reaccionaria que exponía
que los trabajadores eran los principales
responsables de la precariedad en LyFC.
Aquí hay que resaltar que lo
que está declarando Martín
Esparza, quien por cierto tiene asesores
personales de la CIOLS, la agencia laboral
del imperialismo estadounidense para
América Latina, no va en lo absoluto
en la dirección del control total
de la empresa por parte de los trabajadores
ni nada de eso y mucho menos ahora que
el golpe hacia la industria eléctrica
será contundente ante la llamada
reforma energética.
Por
eso cuando la dirección del SME
siga diciendo que “no cejaremos en nuestro
justo derecho a vivir con mejores condiciones
de vida y trabajo, para defender a nuestra
Industria Energética Nacionalizada
y en un País con Justicia, democracia
y Libertad”, la base sindical, la que
ha representado la fuerza real de este
sindicato, debe ser quien exija e implemente
verdaderas acciones de fuerza, consecuentes
con su discurso a la par de que extirpa
el cáncer que hoy representa
el grupo “Los verdes” que se ha enquistado
durante años en la dirección
sindical y quien sucumbe ante las campañas
reaccionarias de la burguesía,
optando por la “política del
avestruz” para no adjudicarse ningún
compromiso. En fin, ¡Aquí
se ve la traición del SME!
Unidad
Obrera por la Huelga del SITUAM
Hoy el eje programático para
enfrentar las violaciones el CCT, el
tope salarial miserable y la defensa
de las conquistas históricas
de los trabajadores, debe ser la Huelga
General; en particular debemos refrendar
nuestro apoyo y compromiso con la huelga
del SITUAM, que se mantiene muy a pesar
de su dirección, pues las bases
combativas no le permiten una salida
por la puerta trasera.
Las
tareas que marca el ritmo de la lucha
a lo largo y ancho del país,
indican que hay que reforzar enormemente
la huelga del SITUAM; que los trabajadores
a lo largo y ancho del país deben
de hacer más efectiva su solidaridad
de clase pues prácticamente este
combativo sindicato universitario se
encuentra solo, bueno, no tanto, pues
siempre habrá el discurso “combativo
y revolucionario” de sindicatos como
el SME y el STUNAM.
Los trabajadores agrupados en estos
sindicatos y las organizaciones que
nos reclamamos de la clase obrera, debemos
de ser garantes de esa convergencia
y acción conjunta que permita
lanzar un frente único de lucha
y de combate contra la ofensiva generalizada
del gobierno y las patronales; construir
un programa que nos permita hacer de
este proceso una gran lucha que refleje
la unidad del movimiento obrero en nuestro
país.
Las
grandes organizaciones sindicales y
de trabajadores como el SME, la Coordinadora
Nacional de los Trabajadores de la Educación
(CNTE), el Sindicato de Trabajadores
de la Universidad Nacional Autónoma
de México (STUNAM), así
como los referentes en donde están
agrupados como la UNT y el Frente Sindical
Mexicano, deben ser los primeros en
ponerle fecha y llamar a la huelga general
en solidaridad con el SITUAM y movilizarse
de manera conjunta para romper el tope
salarial y detener las violaciones a
los Contratos Colectivos de Trabajo.
Los trabajadores de base aglutinados
en estas organizaciones están
llamados a romper la inacción
y el discurso cómplice de las
direcciones sindicales y, al igual que
hiciera la base trabajadora del SITUAM,
marcar el ritmo de la lucha y las acciones
a emprender para hacer una solidaridad
activa y de combate. De lo contrario
serán los observadores, con asientos
de primera fila, en la función
que dará el gobierno federal
para castigar a un sindicato que se
ha caracterizado por ser combativo y
estar en todos los procesos de lucha
y de organización de la clase
trabajadora y los sectores populares.
Mediante
la división que está procurando
el Estado burgués al interior
del SITUAM, pueden estarse preparando
las condiciones para la conformación
de otro sindicato dentro de esta universidad
que en un futuro se aprestará
hacia la lucha por la titularidad del
CCT y al debilitamiento del SITUAM.
Por otro lado, el recurso de invalidez
del derecho de huelga que utilizó
el gobierno contra los mineros de cananea
y los trabajadores de la Universidad
de Veracruz, es aún la carta
bajo la manga que se puede utilizar
para acabar con la huelga y recuperar
las instalaciones universitarias por
la vía de la represión.
Las
autoridades universitarias se han levantado
de la mesa de negociaciones y amenazan
con dar pie a las maniobras antes enunciadas,
es por esto que hoy debemos hacer el
llamado a transformar huelga del SITUAM
en una Huelga General, impulsada por
todos los sindicatos y organizaciones
de trabajadores, a la cabeza los universitarios
como el STUNAM y sus frentes y referentes
de organización intersindical
como la CNTE; la afinidad de las demandas
de los trabajadores de la UAM frente
al conjunto de las demandas del movimiento
obrero, son claras. Lo que hoy plantea
el SITUAM es de interés para
toda la clase trabajadora.
Fortalecer
el fondo de huelga, las brigadas a los
centros educativos y de trabajo y la
participación activa en la defensa
de esta importante huelga frente a la
reacción que comienza a organizar
la rectoría de la UAM y el gobierno
para romper las huelga y dividir al
sindicato, debe ser tarea del conjunto
de la clase trabajadora y de sus organizaciones.
Los trabajadores afiliados al SITUAM,
el conjunto de la clase trabajadora
de este país y las organizaciones
que nos reclamamos de la clase obrera,
debemos decirle al gobierno federal
que utilizaremos todas nuestras herramientas
a nuestro alcance, en el ejercicio de
la legítima defensa de esta importante
huelga. Ni un paso atrás.
Daniel
López
Después
de la gran depresión de 1929
en Estados Unidos, se dieron en la década
de los ´30 nuevos fenómenos
de parálisis y disminución
del crecimiento económico. Como
estas nuevas depresiones se daban dentro
del contexto de una depresión,
a este fenómeno se le llamó
recesión.
Hoy
está de moda dicho término
y su contenido, hablando de la economía
mexicana, se remite al gran desastre
financiero heredado por la administración
de José López Portillo
y Luís Echeverría Álvarez,
que dejaron deudas gigantescas y provocaron
una inflación sin precedentes
de la cual la economía mexicana
no se recupera aún. La desaceleración
en el crecimiento debido a la actual
crisis financiera en E.U. es pues, una
recesión.
Fuera
de tecnicismos la recesión para
el pueblo trabajador se siente en forma
de desempleo, bajos salarios, empleos
sin ningún tipo de contrato ni
prestaciones.
Después
de meses y meses de incertidumbre sobre
el rumbo que podría tomar la
economía mexicana a raíz
de una “posible crisis”, el secretario
de
hacienda, Agustín Carstens, habló
en televisión abierta del tema
aceptando la realidad de un escenario
recesivo en E.U. y que se perderían
100 mil empleos en 2008. Al día
siguiente el Comité Coordinador
Empresarial publicó su propio
cálculo que arrojó que
los empleos que se perderían
en el año serían 280 mil.
La secretaría del empleo del
gobierno de la Ciudad de México
en un reporte de Marzo señala
que sólo en el mes de diciembre
de 2007 se perdieron 70 mil empleos
sólo en la Ciudad de México
¡Casi los cien mil que anunció
Carstens sólo en un mes! La asistencia
a la feria del empleo de la Ciudad de
México realizada el 6 de marzo
fue de aproximadamente 200 mil personas,
por lo que la cifra real de desempleo
muestra una tendencia a ser más
elevada que la anunciada por el gobierno
y los empresarios. Esto sin mencionar
que estos pronósticos se suman
al desempleo acumulado y al subempleo
ya existente en el país.
La
pregunta ineludible es si el plan anticrisis
arroja una solución al problema
del desempleo y en que tiempo. Resulta
bastante increíble que hasta
los meses de febrero y marzo de 2008
se anunciaran medidas emergentes cuando
la crisis económica de E.U. se
previó con claridad desde mediados
del año pasado, cuando la burbuja
inmobiliaria de este país ya
era de magnitudes peligrosas y su economía
ya mostraba signos de debilidad estructural.
Además, el hecho de apostarle
al Plan Nacional de Infraestructura
como solución al problema económico
es cuestionable. Aquí se plantea
que con una inversión total diferida,
en cada año restante del sexenio
en curso, de 290 mil millones de dólares
para la construcción de carreteras
se resolverá el problema del
empleo y se apoyará con mejores
vías de comunicación para
ayudar a bajar los costos de las empresas.
EL
sector más afectado por la crisis
estadounidense es el sector manufacturero
y maquilero, ya que el 90% de las exportaciones
mexicanas son a E.U. y la gran mayoría
son maquilas y otros productos manufacturados.
Así, tenemos que al disminuir
el consumo en E.U., las ganancias disminuyen
considerablemente en México,
orillando a los patrones a bajar los
costos, siendo la forma más socorrida
el desempleo y la recontratación
a salarios inferiores. El Plan Anticrisis
del presidente Calderón sugiere
que estos desempleados se pongan a hacer
carreteras, mientras no hay ninguna
política clara aun para reforzar
la industria manufacturera mexicana,
sector vital para el crecimiento económico
del país. En suma, dicho plan
es sólo propaganda gubernamental
y carece de un fundamento económico
que lo respalde.
El
pronóstico de crecimiento económico
es desolador. 2.8% para 2008. Este sólo
número pone en entredicho cualquier
otra cifra aventurera del gobierno federal.
La expectativa de crecimiento económico
está por de bajo de lo que se
necesita para aspirar a cubrir las demandas
crecientes de una población jóven
que cada vez requiere de más
bienes y servicios. El salario subió
en el mejor de los casos 4.2%, como
sucedió con el SME.
En
México el trabajador y su familia
están a la baja y no parece haber
intensión de mejorar tal situación
por parte de los partidos oficiales.
Las políticas económicas
señalan el camino a seguir por
el gobierno de abrir el sector público
del agua, el gas, el petróleo
y la electricidad a las empresas privadas
que “tienen recursos para invertir”.
Se les olvida que no hubo banquero que
pudiera pagar la deuda que después
pasó a ser el FOBAPROA y que
terminaron pagándola los trabajadores
con su salario. Aun así se pretende
quitar su derecho a huelga y sus herramientas
de lucha a los trabajadores.
La
única perspectiva de mejora para
los trabajadores, explotados y oprimidos
del país yace en la lucha que
den por romper los topes salariales
con los que se impone una deuda que
el pueblo no contrajo además
de acentuar año con año
pobreza en la gran mayoría de
los hogares mexicanos. La lucha por
el salario y la soberanía del
pueblo trabajador sobre los recursos
estratégicos de la nación
es una tarea fundamental para el porvenir
de México, pero no por los aumentos
miserables que ofrecen los patrones
y aceptan los charros, sino por el salario
que permita cubrir todas las necesidades
básicas de los trabajadores y
sus familias así como un pleno
desarrollo físico e intelectual.
Esto, por supuesto no lo harán
los actuales gobiernos de empresarios
para empresarios sino un gobierno de
los trabajadores y oprimidos, guiado
por un partido revolucionario de la
clase trabajadora y para ello es necesario
luchar, organizarse y vencer.
Laura
M. Milla
A
pesar de sus intentos desesperados para
lograr la aceptación y el reconocimiento
por parte de la población (obviamente
en mayor medida, por parte de los sectores
de la burguesía, sobre todo la
extranjera), hasta ahora no han surtido
efecto. Instalado en una política
casi “Uribista”, el gobierno de Calderón
le sigue apostando a la ley del garrote,
haciéndose valer de diferentes
armas sobre todo la de la famosa concertación
y acuerdos entre partidos, para lograr
la tan ansiada gobernabilidad.
Cambio
de juego
A poco tiempo de la creación
de órganos represivos, que incluso
se ‘saltan’ el marco legal burgués
y en un escenario totalmente violento
en casi todo el país, el ‘Generalito’
decidió cambiar de estrategia:
el cambio del titular de la secretaría
de gobernación; el cual se decidió
en los Pinos, entre una pequeña
cúpula panista, la cual, no sólo
observó la necesidad hacer quedar
bien al presidente en su lucha contra
la “delincuencia organizada y el narcotráfico”,
sino que además vieron la necesidad
de colocar a quien pudiera hacer fructificar
los grandes negocios del presidente
y sus amigos, como el de la privatización
energética. Así, la salida
de Ramírez Acuña, no sólo
significó, que Calderón
está dispuesto a todo por el
todo, en la negociación de las
llamadas reformas estructurales sino
que además, la crisis política
se ha agudizado a tal punto que rodarán
las cabezas que sean necesarias. De
esta manera con la designación
de Juan Camilio Mouriño Terrazo,
se inició una nueva fase en la
política calderonista, en la
llamada “nueva conquista española”,
pero no sólo eso, además
se seguirá impulsando la política
del terror, del tráfico de influencias
y de impunidad, lo que hizo evidente
en sus declaraciones sobre no negociar
‘ni con el PRD ni con el EPR’, lo que
pone al descubierto lo que para la SEGOB,
significará todo intento de organización
y movimiento.
Ley
GESTAPO
Aunado a esto, la discusión y
aprobación sobre la Ley Gestapo
(Reforma Judicial) nos mostró,
una vez más el descaro de los
pactos de “concertación” entre
los partidos (principalmente PRI, PAN,
PRD), que se vieron reflejados en la
votación favorable en el Senado,
de una leyque no sólo atentará
contra las garantías y derechos
más fundamentales del movimiento
social, sino de la sociedad en su conjunto,
hecho que se puso de manifiesto desde
los primeros días del gobierno
de Calderón, con todos los asesinatos
a lo largo y ancho del país (en
la supuesta lucha contra el narco),
a los que por supuesto no se han agregado
los asesinatos, arrestos y desapariciones
por parte del ejército y demás
cuerpos policiacos contra la población
civil, además de las incursiones
militares en diversas zonas rurales
y la utilización directa de la
policía militar en conflictos
laborales, como la huelga de Cananea.
En
este sentido, el proceso que intenta
que instrumentar el gobierno calderonista,
pretende poner una alfombra roja para
las reformas en puerta, las cuales se
tratarán de la misma forma que
esta ley, con una frialdad y complacencia
por parte del PRI y el PAN y con una
desvergüenza total por parte del
PRD, ya que no sólo votaron una
ley terrorista, (a la cual sólo
se hizo la precisión para suprimir
el allanamiento), y que en lo esencial
permite la impunidad de la clase en
el poder; y que en la búsqueda
de lavarse las manos con el tema de
la represión se hace participe
de órganos como el FNCR, el cual
a pesar de todo lo que ha sucedido en
este tema, sigue teniendo una posición
ambigua y poco crítica para con
el comportamiento de los gobiernos perredistas
y sus políticas antiobreras.
Frente
a la represión, la lucha continúa
Una política terrorista, será
la constante que marcará los
años de gobierno que le quedan
a Felipe Calderón, sin embargo
la cada vez más evidente e insostenible
crisis de su gobierno tendrá
que darnos más herramienta de
las que tendremos que echar mano, para
echar a su régimen cada vez más
debilitado. En este sentido, las tareas
del movimiento social en su conjunto
no cambian, pero si son mayores: la
solidaridad con otras luchas como factor
de unidad en la acción, así
como la organización y la acción
política clara, sin compromisos
con la burguesía, sin negociar
nuestras demandas e intereses y sin
pretender sustituir la lucha política
y en las calles será como podremos
hacer un debilitamiento mayor del Estado
y sus instituciones. Ante esta nueva
ola de fascistización de las
políticas “para la seguridad”,
el movimiento se encuentra ante una
escenario crucial, ya que no sólo
deberá actuar para sacar a los
pres@s de las cárceles, hallar
a los desaparecidos y hacer que paguen
criminales represores, sino que además
tiene que combatir la represión,
con una estrategia que nos coloque a
la ofensiva frente al Estado y que nos
permita seguir con la lucha por nuestras
demandas e intereses, ya que tenemos
que tener bien claro, que nadie nos
va a dar tregua, ni a nosotros ni a
nuestros compañeros presos, desaparecidos,
hostigados. Es por ello, que la única
forma que tendremos para defendernos
del Estado y su política represiva,
será en la lucha callejera apoyándonos
en todos aquellos que día a día
sufren la miseria y explotación.
Alfredo
Villarreal
La
crisis energética ocurre hoy a nivel
mundial, y el capitalismo se acelera en
buscar salidas que le permitan mantener
sus privilegios y este régimen de
opresión que sufren los pueblos del
mundo. Los picos de producción ya
han caído y la demanda ha subido,
llegando a máximos históricos
de los precios de petróleo superiores
a los 110 dólares por barril. Es
por ello que en nuestro país, hoy,
el imperialismo junto la burguesía
nacional, representadas en el gobierno federal,
intentan instaurar y legalizar de una vez
por todas la ya existente, privatización
del sector energético nacional.
A
causa de su necia y estúpida explotación
del planeta, por más de 3 décadas,
el gran capital ha llevado a cabo una estrategia
mundial en la apropiación de las
últimas fuentes de recursos energéticos.
Sus métodos son ampliamente conocidos.
Por un lado la invasión de naciones,
la muerte y destrucción, especialmente
en Irak y Afganistán, donde detrás
de los tanques y los soldados y las banderas
de la democracia burguesa, vienen la maquinaria
de Exxon, Repsol, Chevron-Texaco, Shell,
Halliburton, Schlumberger, etc. que comienzan
a extraer los recursos y dirigirlos a la
geografía imperialista. La otra es
la del agotamiento económico, con
clara colusión de los gobiernos locales,
apuestan por el desgaste de la industria
nacional, a la deuda, a la compra de las
cúpulas sindicales, hasta que, como
ocurre ahora en nuestro país, las
justificaciones “técnicas”, los argumentos
económicos (amenazando con el “colapso
económico”) y las cifras manipuladas
compren el aval de vender el patrimonio
nacional a cualquiera de las trasnacionales
antes mencionadas.
Con
la incursión privada en exploración
y distribución del petróleo
se fragua el ataque directo a la soberanía
sobre nuestros recursos. Sin ella, determinar
y gestionar la producción sobre las
fuentes de la energía se encontrará
más lejos de estar en manos de los
verdaderos dueños de la riqueza,
los trabajadores, y con ello, detener el
deterioro del medio ambiente y llevar a
cabo un proyecto sostenible del uso de la
energía, será imposible y
la destrucción del ecosistema se
volverá irreversible. Además
de esto, las terribles condiciones laborares
que ya cobraron la vida de 22 petroleros
en la plataforma Usumacinta (operada por
empresas contratistas que no deben cumplir
con las condiciones generales de trabajo),
continuarán provocando la muerte
de mas trabajadores en estas situaciones
precarias.
Sus
argumentos técnicos para la participación
de capital privado son completamente huecos:
los yacimientos de petróleo inexplorados
en tierra superan por mucho aquellos que
se encontraran en mar territorial. Además
la exploración y explotación
de aguas, se realizaría únicamente
a profundidades casi superficiales, por
las empresas transnacionales que no tienen
la tecnología para hacerlo en aguas
profundas, dejando en claro que el interes
de su participación no va ligada
a la necesidad de tecnologías de
las que carece la paraestatal, sino de que
ya se legalice la entrada de los sellos
y logotipos del sobre nuestros recursos.
Es
por ello que es necesario y urgente la conformación
de una posición clasista en defensa
del petróleo y de la industria eléctrica:
la dirección lopezobradorista es
incapaz de mantener en manos de los mexicanos
a esta estratégica industria y transformarla
(que marcan su dirección hacia un
nacionalismo burgués), ya que al
responder únicamente defendiendo
el actual accionar de PEMEX y CFE, lo único
que propone es postergar la bancarrota y
venta de las paraestatales, sin proponer
ningún cambio profundo en el control
de los energéticos.
Todo
esto nos asume tareas inmediatas, la de
generar un polo obrero en las próximas
movilizaciones y protestas en contra de
la privatización. Que sí defienda
la soberanía de nuestros recursos,
con acciones de peso como la toma de pozos
petroleros, y otras expresiones que cimbren
realmente a las instituciones burguesas,
y prepare el terreno hacia la huelga nacional,
y que además (de la misma o incluso
mayor importancia), proponga en lo particular
la incursión de trabajadores en la
formulación de proyectos de operación,
funcionamiento y legislación en materia
energética, y en lo general la democratización
de los sindicatos para usarlos (al fin)
como armas de lucha y de construcción
de un futuro control obrero y popular, como
la única solución que aseguraría
la buena salud administrativa de la industria.
En
estos momentos, la defensa de los energéticos
es estratégica, la victoria nos llevaría
a los explotados y oprimidos de este país
a un escenario favorable (en estas circunstancias
que no son otra que la expresión
viva de la lucha de clases), donde una correcta
dirección política clasista,
que deberá iniciar la ofensiva contra
el debilitado estado burgués representado
en Calderón, encuentre la unidad
de las luchas actuales y se dirija a destruir
este sistema de opresión, hacia la
formulación de un mismo programa
de construcción al socialismo.
Walter
J. Ángel
Irregularidades
en la jornada electoral en 17 estados
de la República Mexicana, actos
de violencia durante la emisión
de los votos y maniobras para retrasar
el proceso electoral. No, no se trata
del recuerdo de la elección fraudulenta
del 2006 donde le fue arrebatado el
triunfo al Partido de la Revolución
Democrática (PRD) por Felipe
de Jesús Calderón Hinojosa
del ultra conservador Partido Acción
Nacional (PAN); tampoco se trata del
balance del robo electoral hacia el
Frente Democrático Nacional de
Cuahtémoc Cárdenas en
1988, uno de los tantos hechos que devinieron
en la creación del PRD. Tampoco
son las características de algún
episodio electoral de las siete décadas
del gobierno del Partido Revolucionario
Institucional (PRI). Se trata de las
elecciones internas del PRD para Presidente
Nacional de ese Partido burgués.
Alejandro
Encinas, un fiel obradorista, llegó
a la Presidencia Nacional del PRD durante
una elección que demostró
que el PRD si aprendió algo del
robo electoral cometido en su contra
en dos ocasiones, pues ya maniobra igual
que los partidos que le han robado sus
triunfos. Nada de la defensa de la voluntad
popular hasta las últimas consecuencias
ni nada de eso, no. La filosofía
del PRD, para los que tendrían
que ser procesos democráticos
internos, se basa en un viejo dicho
popular que dice: “si no puedes contra
ellos, úneteles”.
En
una cuestionada elección donde
todos los actores y corrientes de los
candidatos a la Presidencia Nacional
de ese partido denunciaron anomalías,
actos de violencia e hicieron de las
suyas, Alejandro Encinas subió
a la dirección nacional como
un elemento conciliador para las tribus
que hay dentro del PRD. Él intentará
garantizar un acuerdo que ayude a cohesionar
este debilitado partido, producto de
los escándalos políticos
y del colaboracionismo con el gobierno
que les robó las elecciones en
2006.
Encinas
llega a un PRD que atraviesa por una
crisis interna muy fuerte. Sin embargo,
ante un partido que ha demostrado su
fracaso histórico y que tiene
un programa político por los
suelos, que además reproduce
los vicios electorales de sus contrincantes,
no queda mucho que hacer. Estos elementos
demuestran que el PRD no es una expresión
alternativa para los explotados y oprimidos
de nuestro país. Muy por el contrario,
el PRD se ha convertido en el garante
de la gobernabilidad y el acuerdismo
con el régimen de Calderón
que le permite al Estado burgués
“respirar”; conteniendo e institucionalizando
las luchas por demandas elementales
de la población más necesitada
del país. Sin embargo y sobre
cien Encinas, la profunda crisis interna
del PRD no tiene solución: es
pesada y se encuentra en expansión.
La
necesidad de construir una alternativa
organizativa, obrera y socialista para
la clase trabajadora y el pueblo pobre,
va cobrando forma cada vez con mayor
fuerza ante el derrumbe de las falsas
salidas que no han llevado al pueblo
más que al desgaste y la inacción.
Internacional
Jorge
Altamira
Uno.
El asesinato premeditado del líder
de las FARC responsable de la liberación
unilateral de rehenes ocurrida en dos
ocasiones, recientemente, testimonia
el rechazo del gobierno de Colombia
a la posibilidad de un intercambio humanitario
de secuestrados y guerrilleros, así
como a una salida negociada al conflicto
armado en ese país. Esta línea
de salida militar pone en riesgo la
vida de decenas de rehenes en manos
de las FARC, pero constituye, por sobre
todo, una expresión de la política
del aparato narcotraficante y paramilitar
que tiene el control del Estado colombiano.
Es pública y notoria la infiltración
de las instituciones civiles y militares
de Colombia por parte del narcotráfico
y del paramilitarismo. Sin la destrucción
de este aparato estatal será
imposible conseguir la paz en Colombia
y poner fin a los desplazamientos forzados,
a las confiscaciones de millones de
campesinos y a los asesinatos de centenares
de sindicalistas y de obreros.
Dos.
La masacre perpetrada en territorio
ecuatoriano representa al mismo tiempo
un operativo de carácter internacional,
pues el líder de las FARC, Raúl
Reyes, era el enlace de las negociaciones
internacionales entabladas con Francia,
España, Venezuela y Suiza, en
incluso con una fracción de legisladores
norteamericanos. El espionaje colombiano
se ha valido, seguramente, del seguimiento
de estos contactos para hallar el campamento
guerrillero y aniquilar a sus integrantes.
Estamos no solamente ante la violación
del territorio de Ecuador sino de un
conjunto de canales diplomáticos
y paraestatales. Dados los lazos estrechos
de las fuerzas armadas y del Estado
colombianos con las fuerzas armadas
de Estados Unidos e Israel y con la
CIA y el Mossad, debe concluirse que
el ataque dirigido a golpear el canje
humanitario y la posibilidad de negociaciones
de paz, responde a los objetivos del
imperialismo yanqui y del sionismo.
El gobierno de Bush ha salido a defender
el "plan Colombia" a sangre
y fuego, como lo testimonió la
reciente presencia en Colombia de Condoleeza
Rice y jefes militares y del espionaje
norteamericanos.
Tres.
La justificación de la violación
del territorio ecuatoriano, que ofreció
el gobierno de Colombia, alegando el
derecho legítima defensa, constituye
una amenaza directa a los estados fronterizos,
como Brasil y Venezuela, especialmente,
donde existen actividades guerrilleras.
El ataque delata la intención
de neutralizar la acción mediadora
de Hugo Chávez en el conflicto
armado de Colombia y la posibilidad
de que esta mediación refuerce
las posiciones políticas de su
| | | |