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ACCIÓN REVOLUCIONARIA |
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Año
1 > Número 6
Diciembre de 2007
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Editorial
-
GASOLINAZO, APERTURA CAP. AGRARIO
DEL TLC, CONTRARREFORMAS HACENDARIA, ELECTORAL, JUDICIAL...
2008 A DETENER
LA OFENSIVA DE CALDERÓN
2010 A ARMAR LA
REVOLUCIÓN
<Benjamín
Kalashnikov>.
El 2008 será un año
clave en el rumbo neoliberal que desde Miguel de la Madrid se ha
impuesto a México. En primer lugar, el capítulo agrario del Tratado
de Libre Comercio entra en vigor, con esto se abrirán las fronteras
al maíz, el frijol y el arroz, lo que traerá consecuencias
catastróficas, como la entrada de granos transgénicos, los cuales
aún no se sabe si son o no dañinos para el consumo humano; pero más
allá de lo perjudiciales que puedan ser, traerán los llamados
problemas de “patente”, ya que los transgénicos contaminan a los
demás cultivos, y los campesinos pierden los “derechos” de sembrar
de nuevo ese grano. Incluso hay variedades de maíz transgénico
programadas para ser estériles, lo que pondría a toda la producción
agraria en manos de empresas como Monsanto.
Y la cosa no acaba
ahí, la entrada de los granos básicos de la alimentación mexicana al
TLC implica que el ya empobrecido campo mexicano tendría que
competir con el más productivo y ampliamente subsidiado agro gringo,
lo que llevaría a la quiebra la producción agrícola nacional. Los
efectos sociales de esto son terribles, sin dejar fuera la
posibilidad de hambrunas, implica la pérdida de soberanía
alimentaria para México. Esto significaría, que compraríamos la
comida a los mismos señores que nos explotan, que nos venden a
crédito y que nos gobiernan: eso es casi la descripción exacta de
una tienda de raya. Si a esto añadimos que estos señores son cada
vez más, extranjeros gringos y españoles, tenemos decir una
descripción casi perfecta de la Colonia.
Pero los planes del
neoliberalismo van más allá, el 2008 también es el año del
gasolinazo, que junto con la reforma fiscal, va a golpear la
economía de todos los mexicanos, perdonando tan sólo a los grandes
empresarios, los dueños de las televisoras y las cerveceras, los
dueños del pan en empaque de plástico y de los teléfonos. Así
nuestros millonarios saltan en la lista de Forbes mientras el pueblo
se sume en la miseria, como en un cruel juego de serpientes y
escaleras. Analizamos el gasolinazo y su efecto social con mayor
profundidad en “El gasolinazo: otra vez más a los que más tienen”.
No satisfechos con
esto, nuestros voraces gobernantes preparan sus garrotes para callar
la protesta social. La pretendida reforma judicial tiende a
identificar a los descontentos con adversarios, a negar sus derechos
y a justificar leguleyamente la represión tanto social como
selectiva. Además, como comentamos en “La crisis y... ¿México
seguro?” se forman nuevas policías y comandos unificados
antisubversión. Si encajamos esto con la ayuda militar de Estados
Unidos (los grandes patrones de Calderón) que será gastada en
inteligencia y contrainsurgencia, tenemos a un estado en pie de
guerra contra sus gobernados.
El gobierno de
Calderón y sus compromisos.
La burguesía, es
decir, la clase compuesta por los dueños de los grandes medios de
producción, suele ser respetuosa de la democracia. Dentro de un
estado burgués, es decir, de un estado que defiende y protege los
derechos de la burguesía de explotar al pueblo, la democracia
parlamentaria es una válvula de escape que permite que el
descontento de los oprimidos sea neutralizado. Si la burguesía, como
en 1988 y en 2006, se avienta a violar el orden democrático e impone
a Carlos Salinas de Gortari o a Felipe Calderón es porque de no
hacerlo vería frenados sus planes de desarrollo. El sexenio de
Carlos hizo entrar a México de lleno en el neoliberalismo y el de
Felipe profundizará ese rumbo.
Para sus fines
ideológicos es necesario destruir el “Estado de Bienestar”, es
decir, el papel del estado como agente social, el seguro médico, el
seguro social, las empresas estatales (Telmex, CFE, Luz y Fuerza y
Pemex) y permitir que el “mercado” lleve las riendas de la economía.
Las consecuencias de esto son claras para cualquiera: basta con
sacar la billetera y comprobar que cada vez alcanza para menos,
basta con ver que los empleos que se crean son empleos de segunda,
sin seguridad social, sindicato o contratos, basta con ver que la
economía en México no crece.
El gobierno de
Calderón está amarrado por sus compromisos con quienes apoyaron y
legitimaron su fraude. Por un lado cuando las televisoras protestan
por ver disminuidas sus ganancias millonarias Felipe primero
titubea, pero acaba defendiendo “la libertad de expresión”, acaba
cediendo a quienes le dieron la silla. (Más sobre las televisoras y
la supuesta “libertad de expresión en “En TV Azteca sí estamos
contigo”) Por otro lado, sus compromisos políticos con el PRI
mantienen impunes a tres grandes criminales, Ulises Ruíz de Oaxaca,
represor del pueblo, Mario Marín de Puebla, encubridor de pederastas
y Enrique Peña Nieto del Estado de México, responsable de las
violaciones y de la represión en Atenco.
El gobierno de
Calderón está en una posición de debilidad, ya que el que debe a
todos queda mal a alguno, y al cumplirle a las televisoras le da la
espalda al PAN, y al permitir la impunidad del gobernador de Puebla
escandaliza a varias asociaciones de “derechos de la familia” y
otros grupos conservadores que, junto con toda la sociedad, condenan
los escandalosos abusos de Kamel Nacif. Y así, sumando
contradicciones, el gobierno calderonista se resguarda tras los
uniformes militares.
El PRD.
Pero hasta ahora
sólo hemos hablado de dos de los partidos en los que se organiza la
burguesía, el PRI y el PAN, pero no hemos tocado al partido donde se
organizan los burgueses “nacionalistas” el Partido de la Revolución
Democrática (PRD). Al estar en la encrucijada, al poder hacer algo
con sus diputados o sus senadores (y los del Frente Amplio
Progresista) el PRD elige transar con sus enemigos. Con argumentos
contundentes, Ruth Zavaleta, diputada perredista y presidenta de la
mesa directiva del congreso, legitima al que robó las elecciones
diciendo que si “hace como pato y camina como pato” es un pato,
entonces el ridículo generalito de los pinos, es un pato... digo, es
el presidente. La diputada perredista, representante de la corriente
mayoritaria del PRD en su último congreso, es una verdadera joya al
hacer declaraciones como podemos ver en “la honestidad valiente de
Ruth Zavaleta”.
Pero para quién
crea que se trata tan sólo de una perredista traidora, tenemos el
caso de Zeferino Torreblanca y la represión a los estudiantes
normalistas de Ayotzinapa . Como mencionábamos, el neoliberalismo
busca acabar con el carácter social del estado, y una muestra de
esto es el caso de las normales rurales. Impulsadas por Lázaro
Cárdenas, las escuelas normales rurales cumplen una doble función,
por igual valiosa. Por un lado dan maestros para las comunidades
rurales del país, por otro, dan movilidad social y educación a los
hijos de esas mismas comunidades. Al negarse el gobernador
perredista Torreblanca a abrir plazas para los egresados de las
normales rurales y a contratar a 75 normalistas de Ayotzinapa, da un
paso para cerrar estas escuelas, abandonando la responsabilidad del
gobierno con la educación y actuando como neoliberal. Y como
neoliberal, los toletes, los chorros de agua y la cárcel son los
argumentos con los que habla a sus gobernados.
Y así como el
perredismo transa en el congreso y transa en el gobierno, los
movimientos sociales perredistas o influenciados por el perredismo
son desviados de sus intereses. Así podemos ver como el Frente
Nacional Contra la Represión (FNCR) se preocupa más de la represión
en Jalisco o en Querétaro (gobernados por el PAN) que por la
represión de Zeferino en Guerrero. Este doble racero será la norma
en un frente que compromete a organizaciones democráticas y obreras
con partidos burgueses, como el Partido del Trabajo o el PRD. Un
análisis de la composición de este frente y de porqué nos negamos a
entrar en él está en el artículo “Con los principios elegimos la
claridad”.
También en la APPO,
donde varios perredistas lograron estar en la dirección del
movimiento, su influencia fue negativa y llevó a la derrota, como
exponemos en “A un año de la derrota... Oaxaca hoy”
¿Qué hacer ante
la crisis?
La política del
gobierno actual es contraria al desarrollo nacional y llevará en el
mediano plazo al encarecimiento de la vida y el desempleo, en el
largo plazo a la destrucción de la economía nacional y la pérdida de
la soberanía en beneficio de unos cuantos.
Ante este panorama
el propio pueblo muestra la ruta. En Oaxaca y ahora en Guerrero, la
insurrección popular muestra su fuerza. No podemos permitir que los
gobiernos sigan actuando en contra del pueblo, debemos defender las
empresas estatales, las pensiones, los derechos que el gobierno
malbarata. Pero no debemos detenernos en ello, debemos de avanzar y
luchar por un verdadero cambio social en México. Así como la APPO
creó un ejercicio de doble poder en Oaxaca, las organizaciones
obreras, campesinas, democráticas y socialistas debemos generar
asambleas que luchen por ejercer su poder contra la burguesía, y que
estén como en Oaxaca dispuestas a defenderse. Dentro de esta lucha
el Grupo de Acción Revolucionaria no se opone a ninguna organización
democrática y obrera que participe, pero anuncia su diferencia en
nuestra voluntad para llegar hasta el final. Por luchar por una
sociedad sin clases, donde los medios de producción sean sociales y
el gobierno sea ejercido democráticamente por los trabajadores del
campo y la ciudad. Y si bien nuestra lucha es por un México
democrático y socialista, luchamos también por una federación de
repúblicas socialistas latinoamericanas, declarando nuestra voluntad
internacionalista. Para todos aquellos que crean esto, que crean en
la construcción del socialismo, en el GAR encontrarán su trinchera.
¡¡Luchar,
Vencer!!
Nacional
Cuando el día 29 de
octubre la Conagua dijo que Villahermosa no se inundaría como en
1999, fue la primer señal de que el gobierno federal esperaría hasta
sus ultimas consecuencias a que la tragedia de Tabasco y Chiapas
llegara a sus limites para declararla zona de desastre. Y así fue 3
días después, cuando Calderón, Granier y Sabines del PAN, PRI y PRD
se tomaban la foto con los damnificados, tuvieron que huir corriendo
de la gente que le exigía recuperar lo poco o mucho que se les quedó
bajo el agua. Irritado, Calderón reclamó a la gente que “por qué no
habían apoyado en colocar costales para impedir el desbordamiento”.
Las mismas declaraciones de un gobernante que busca el mínimo de
responsabilidades y exige a los ciudadanos y al pueblo pobre, quien
como siempre es el más afectado, que ellos arreglen sus problemas.
Mientras Villahermosa está viviendo las mismas imágenes censuradas
por el gobierno yanqui de las familias de Nueva Orleáns, que desde
sus techos gritaban de angustia por ayuda y la evacuación de sus
casas, el ejecutivo hacia un llamado a la ciudadanía a “reconstruir
Tabasco”.
Ahora cuando
cientos de comunidades de ambos estados quedaron bajo el agua varios
días, descubren lo que dejó la incapacidad de un modelo económico
que no busca la prevención ni la contención de desastre: El cien por
ciento de los cultivos perdidos, más de un millón de personas sin
hogar, muerte de miles de cabezas de ganado que arriesgan con
desatar epidemias y enfermedades. Mientras la mayoría deambula por
las calles y los pueblos, los pocos que consiguen un lugar seco
donde dormir revelan el sufrimiento que se avecina: ya no será
comida ni albergues lo que necesitaran: casa, trabajo, salud,
educación, reponer sus cultivos.
Los motivos de la
tragedia recaen en todas las instituciones de este Estado opresor:
la CFE no invirtió en estructura para evitar estos desastres, y las
carteras destinadas a dichos fines ahora desaparecen en las grandes
redes de corrupción en las que participan, siempre, todos los
partidos políticos. Cuando solo se ha traído al 5% del ejército ante
esta contingencia, los cuarteles de Chiapas, Oaxaca y Guerrero y el
norte del país, tienen prioridad de continuar la militarización del
país y de controlar al desesperado pueblo tabasqueño de que irrumpan
supermercados para abastecerse de alimentos. Mientras los víveres se
echan a perder dentro de los supermercados inundados, los militares
resguardan su acceso en vez de construir diques, canales
y
contenciones de agua. La política privatizadora de CFE que tiene
trabajando a las plantas hidroeléctricas a la mitad de su capacidad,
acumulando agua en las presas, que al ser incontenibles al aumentar
el flujo pluvial, desataron aun más la tragedia al desfogarse 2
millones de litros de agua por segundo en la presa Peñitas.
Promovieron la generación de los productores independientes, es
decir, las transnacionales que venden la energía al gobierno, son
las que han tenido la prioridad de generar, obligando a las presas a
no generar “mientras no sea necesario”. Todas estas circunstancias
vislumbran que se defiende siempre las preocupaciones de los
“inversionistas (la gran burguesía nacional e internacional), los
que deben ser los primeros librados de la tragedia.
El pueblo
tabasqueño ha dado ya las primeras señales de repudio a esta
política de empresarios y debe empezar a contrarrestarla: la
incursión en los centros comerciales para abastecerse de víveres y
objetos de primera necesidad, debe convertirse en la toma de los
mismos y su control popular, a la organización colonial, que subleve
las acciones de reconstrucción a los intereses de quienes hoy
realmente sufren esto: los oprimidos y explotados, los pobres, los
numerosos. El pueblo tabasqueño debe exigir la expulsión inmediata
de los elementos policíacos, que aprovechando la situación de
necesidad de los ciudadanos, han extorsionado y manipulado la
distribución a su antojo del acopio que entra a cada rato al Estado
por parte del pueblo de México, y que nada hacen de provecho por
resolver y detener la agonía de las clases más desprotegidas.
Ante esta
terrible situación, repudiamos nuevamente la actitud criminal y la
incompetencia del gobierno federal. Hoy estamos llamados a
solidarizarnos con nuestros hermanos de Tabasco; para este efecto,
desarrollaremos una campaña en 2 etapas:
1. Del 6
al 16 de noviembre.
Acopio de
víveres
para los
damnificados de Tabasco. Los principales productos que se requieren
son: agua embotellada, alimentos enlatados, atún, granos (fríjol,
lenteja, arroz, etc.), sardina, leche en polvo, sal, azúcar, café,
chocolate, aceite comestible, alimento para bebé y galletas; toallas
sanitarias, pañales desechables, papel higiénico, medicamentos, y
jeringas. Este acopio se entregará el 17 de noviembre en Tabasco.
2. Del 19 de noviembre al 13 de diciembre.
Acopio de
ropa y cobijas, preferentemente limpias y en buen estado, para los
damnificados de Tabasco que se entregarán personalmente en alguna de
las comunidades afectadas a través de la “Brigada Multidisciplinaria
de Apoyo a las Comunidades de Tabasco” que partirá el viernes 14 de
diciembre y regresará el 22 de diciembre; la intención de la brigada
es realizar trabajo comunitario en Tabasco y levantar datos para
posteriores brigadas de apoyo. Informes en los puntos de recepción
de acopio.
Centros de
Acopio en la UNAM: Anexo de la Facultad de Ingeniería, Facultad de
Filosofía y Letras y Facultad de Odontología.
¡Súmate y participa en esta brigada!
¡Por el apoyo y solidaridad desde abajo con nuestros hermanos en
desgracia!
¡Castigo a los culpables que ocasionaron esta tragedia!
<Daniel López>
La
recientemente aprobada reforma fiscal y el controvertido gravamen a
las gasolinas y diesel han tenido un fuerte impacto sobre la
economía mexicana en su conjunto. Sectores industriales se han
beneficiado con la medida, en especial aquellos que se dedican a la
producción, venta y distribución de otro tipo de energéticos tales
como el gas L.P. y el carbón. En contraste, el sector de
consumidores de menor ingreso, es decir, obreros, empleados,
pequeños productores y comerciantes, han resentido gravemente la
aprobación de dicha ley por parte de los legisladores.
Esta
reforma, propuesta desde la administración de Felipe Calderón, fue
detenida durante varias semanas al interior de las cámaras. El PRI
condicionó apoyar al PAN en su iniciativa a que este cediera en la
negociación de la reforma del estado (reforma electoral), además de
garantizar que sus candidatos salieran coronados de las contiendas
electorales en los estados de Veracruz y Baja California. Todo esto
ocurre al tiempo en que el gobierno declara que existe un problema
de desabasto a nivel nacional a causa de las explosiones en ductos
de PEMEX y de una campaña de terror mediática en torno al Ejercito
Popular Revolucionario, quienes son los supuestos responsables de
tales acciones. De manera conciente o no, tales hechos funcionaron
para crear un escenario propicio para atacar a los bolsillos de los
trabajadores y aminorar cualquier respuesta de su parte ante el
nuevo despojo, creando dudas e incertidumbre sobre la legitimidad
del impuesto a las gasolinas y confrontando a los diversos sectores
en resistencia ante las políticas neoliberales del estado mexicano
mediante la manipulación de los medios y un discurso que califica de
delito toda acción de protesta, cuando no de terrorismo.
A partir
de que se da a conocer el contenido de la reforma fiscal, los
empresarios productores y distribuidores de combustibles y
energéticos, tales como el gas carburante, gas L.P. y el carbón
subieron sus precios, sin previo aviso, hasta en un 56% como en el
caso del tanque de gas de 30 kg que en algunos lugares paso de
costar entre 240 y 280 pesos a 500 pesos. Esta alza de precios se
está dando a pesar de que el IVA a las gasolinas no halla sido
aplicado aun y a pesar de que Felipe Calderón halla anunciado que el
aumento a las gasolinas no entrará en vigor sino hasta enero de 2008
no se detendrá el aumento progresivo del precio de los combustibles
y de todos los bienes y servicios en la economía mexicana, pues los
energéticos están presentes a lo largo de toda la cadena productiva
de cualquier mercancía y desde hace tiempo que el Estado dejó el
papel de regular la economía; hoy día, quien decide cuándo y cuánto
aumentar los precios son los grandes vendedores y compradores.
Por su
parte, el senador perredista Carlos Navarrete dijo que propondrá
<<una reforma donde se le recorte al gasto corriente federal, que
compense a los productores de diesel y gasolina para que no aumenten
los precios>>. Pero aun si los comentarios del senador Navarrete
fueran más que buenos deseos, la respuesta que da a este problema se
queda corta ya que el aumento de los precios viene desde mucho
tiempo atrás. El episodio más cercano que se puede rememorar es el
del aumento del precio del maíz y de los productos de la canasta
básica. Ante esta problemática, el PRD también dio a conocer su
posición poco menos que laxa frente a la política de congelamiento
salarial y el aumento de los productos de consumo básico, que se
centró en acciones emergentes como lo expresó el Senador José
Antonio Almazán con su planteamiento de un salario de emergencia
frente al aumento de precios. Finalmente ese episodio terminó con un
aumento real del precio de la tortilla de casi 40% y el salario de
emergencia de Almazán se quedó en buenas intenciones. Tan sólo en lo
que va del 2007, el poder adquisitivo de los trabajadores y gente
pobre de México a caído 35%. Más allá de lo que los distintos
personajes de la política oficial declaran, encontramos la
complicidad entre todos ellos para que las principales demandas de
la población queden sin resolverse.
¿Qué es
lo que en realidad pasa con la economía mexicana? ¿En realidad vamos
por buen camino como dijo el presidente en su informe? ¿Continuarán
los aumentos en los precios de las mercancías?
El
estallido de la burbuja hipotecaria en Estados Unidos y la crisis
económica que está acarreando con ella marcan en buena medida el
escenario en nuestro país, ya que como sabemos el 90% del comercio
exterior que realiza nuestro país es con el vecino del norte y una
crisis de estas características significa en tales circunstancias
una severa presión a la baja para la economía de los trabajadores y
sus familias. Dicha crisis se hace manifiesta por la incapacidad de
los deudores de crédito hipotecario para pagar, lo que significa
para todos ellos que tendrán que reestructurar su deuda para pagarla
ahora a un plazo más largo con sus respectivos intereses o que les
sean embargados sus inmuebles (casas, terrenos, locales, etc.) con
los cuales respaldaron los prestamos solicitados. Esto tiene un
reflejo directo en México, ya que el intercambio comercial entre
nuestro país y Estados Unidos disminuye necesariamente, así como se
restringen los créditos a la producción (créditos a empresas) y al
consumo (créditos a los trabajadores).
El
desarrollo económico en cualquier país se da a través de inversión
en activo (dinero que se tiene) e inversión en forma de deuda
(prestamos), esto quiere decir que, atendiendo al llamado efecto
multiplicador del dinero la derrama económica provocada por estas
inversiones viene a convertirse en el dinero circulante, en lo que
los trabajadores y amas de casa llevan consigo para gastar en sus
necesidades a diario, cantidad que hoy se ve disminuida a causa del
recorte de créditos producto de la citada crisis y al aumento del
precio de las gasolinas ya mencionado.
Por otra
parte, la reforma fiscal pretende dar una respuesta al efecto
negativo que esta crisis tiene para los grandes empresarios que
tienen inversiones en México, ya que ven afectadas grandemente sus
ganancias por esta misma situación. Para continuar desarrollándose e
incrementar su tasa de ganancia, el capital necesita de
infraestructura y crédito, que será extraído de los ingresos de los
consumidores mediante el IVA a la gasolina. Los proyectos que el
Estado tiene que financiar para tal efecto se están ejecutando hoy;
son el corredor comercial Puebla-Panamá, las obras de
infraestructura eléctrica y carretera, la infraestructura turística,
los grandes parques industriales del norte del país. Es decir, más
empleos, mal pagados y sin acceso a seguridad social, así como
jugosas ganancias para los inversionistas. Las vías por las cuales
se canalizarán estos recursos son la banca estatal y privada, así
como la bolsa de valores.
Para
redondear, se tiene que el mundo entero se enfrenta a la inminente
crisis de desabasto de petróleo fruto del ya cercano declive de la
producción mundial de petróleo. En México tal declive de la
producción ya esta ocurriendo; la producción de la llamada Sonda de
Campeche desde hace más de tres años presenta síntomas de
agotamiento y esta siendo forzada a producir a la tasa máxima
mediante la inyección de nitrógeno a presión. Este es el caso del
pozo de Cantarel, cuyo ocaso PEMEX lo anuncia dentro de nueve años
más. Tal situación nos da las razones para prever que los precios de
las gasolinas continuarán elevándose y con ello la pobreza.
El cuadro
de la crisis capitalista apunta a que no habrá una solución pronta,
al contrario la situación para la mayoría pobre de este país y del
mundo tiende a agravarse. Hoy corresponde a los trabajadores pelear
por un salario mínimo igual a la canasta básica que garantice que
las familias mexicanas puedan acceder a los bienes y servicios
básicos para su existencia, que involucran alimentos, vivienda con
los servicios básicos, educación, gastos reproductivos, salud y
diversión. El monto de este salario no es lo que hoy día es el
salario mínimo en nuestro país, ya que este no alcanza ni para
mantener al sólo trabajador si este no tuviese nadie que dependiera
de él.
A la
clase trabajadora sólo le queda un camino: la organización
revolucionaria para derribar al Estado que está operando todo este
gran robo a los trabajadores y sus familias. Lejos de tener un
gobierno del empleo, lo que tenemos hoy es el gobierno del
subempleo, de la emigración y la desintegración familiar, de los
fraudes, de las privatizaciones y de la represión.
¡Abajo la reforma
fiscal de Calderón!
¡Por una reforma
que grave al capital especulativo que hoy se enriquece a costa de la
economía de los trabajadores!
<Laura Milla>
A pesar de que muchos creen que un gobierno cuyo respaldo son las
fuerzas armadas (policiaco-militares) no es un gobierno débil y en
crisis, el gobierno Calderonista cada vez da más visos de que esa
teoría es cierta.
Durante el corto periodo de gobierno de Calderón, su política ha
sido destinada a favorecer a los sectores de la burguesía sobre todo
la extranjera, situación que hacia al exterior le otorga una fuerza
y legitimidad importantes, necesarias para concretar los diversos
tratados comerciales, privatizadores y de supuesta inversión.
¿México, seguro?
Sin embargo, al interior del país esta nueva política de Seguridad
Nacional, y Reformas en distintos rubros, sólo ha generado un grado
de represión cada vez mayor tanto al movimiento social, como hacia
la población en general. Planteando un esquema militar, Calderón
juega a las guerritas viendo y tratando de tapar junto con la ayuda
de algunas instituciones como la misma CNDH, los “pequeños errores
del ejército”; basta ver los casos del norte del país, de Veracruz (Zongolica)
o de Michoacán donde fueron las mismas fuerzas que ‘nos resguardan’
las que agredieron a población civil y desarmada, “sólo por una
confusión”…
A pesar de que los grandes aliados del gobierno los monopolios de
comunicación han pretendido generar una opinión favorable hacia los
cuerpos policiaco-militares, y a favor de la seguridad, han
intentado de igual manera fundar un clima de psicosis y temor entre
la población, “no sea que pongan una bomba”, dicen.
El descontento de la población en su conjunto no se ha hecho
esperar, ya que ciudadanos a los que según el gobierno calderonista
no están dentro de la lista negra han sido agredidos y afectado en
sus derechos más elementales. La lista es enorme, sin embargo,
algunos de los casos más significativos son lo casos de los Estados
de la frontera norte (Baja California, Chihuahua), donde en ciudades
como Tijuana y Ciudad Juárez ha habido movilizaciones contra el
toque de queda a menores, así como a sus agravantes en caso de no
acatarlo. Padres de familia, jóvenes, así como ONG’s han presentado
su inconformidad en diversas instancias, ya que es obvio que es una
medida más que pretende criminalizar a la juventud y que en nada
resuelve el problema de la “inseguridad”, que el mismo gobierno ha
alimentado desde siempre, y que es una característica que se
extiende por todo el país.
El grito…
En este mismo sentido, uno de los actos más simbólicos de esta
nefasta política de represión y anulación, fue el que pudimos
presenciar el 15 de septiembre en el Zócalo de la Ciudad de México.
El paisaje: un cerco militar alrededor de la plaza que en varias
décadas no se había visto, vigilancia personal hacia algunos de los
que ahí nos encontrábamos, revisiones selectivas, operativos en toda
la ciudad (la zona centro principalmente) y hostigamiento fue lo que
envolvió a las fiestas patrias.
La toma del Zócalo y un Estado de excepción velado, por parte de las
fuerzas del orden, fueron las demostraciones patrióticas del día y
no sólo eso, escenas terribles de cientos de jóvenes
(mayoritariamente provincianos o de barrios pobres) requemados por
el sol, aspirando a un lugar dentro del ejército y la Policía
Federal, fue lo que prevaleció para que el presidente se sintiera
seguro.
Y en los estados
Prácticas como estas, se viven, en varios estados del país (Chiapas,
Oaxaca, Guerrero, Veracruz), donde el control militar es cada vez
mayor y donde el ejército y la policía operan, con grupos ligados al
narco o con paramilitares, haciendo gala de prácticas como el
despojo, el hostigamiento y la desaparición forzada so pretexto de
la guerra contra el crimen organizado.
No conforme con esto “El Generalito”, realizó el desfile militar,
haciendo gala de una gran parte del armamento que el Ejército
Mexicano posee; y no sólo eso, sino que además, se hicieron muestras
de las estrategias y habilidades de los miembros del ejército las
cuales ya habían sido vistas en casos como la represión de Atenco y
la ocupación de Oaxaca, dando una muestra muy simbólica de la
política a que ha de seguir el gobierno calderonista.
El nuevo Frankenstein
Aunado a esto, se dio a conocer la operación de del Grupo Central de
Atención a la Subversión, en el que participan la Secretaría de la
Defensa Nacional (Sedena), Procuraduría General de la República
(PGR), Secretaría de Seguridad Pública (SSP) y el Centro de
Investigación y Seguridad Nacional (Cisen). Este equipo, será el
encargado de luchar contra aquellos grupos violentos y fuera del
orden constitucional que atenten contra la seguridad del país, de
esta manera esta nueva división busca “potenciar” las capacidades de
las dependencias involucradas, concentrando sus acciones a las
actividades de espionaje y selección de personas, con lo cual se
busca eliminar cualquier brote de protesta que busque profundizar la
crisis del Estado y todas sus instituciones.
VS la represión
El movimiento social en su conjunto se encuentra frente un escenario
crucial y de mucho riesgo ante el recrudecimiento de las políticas
represivas del Estado, pues es real que está presente la represión y
la persecución de manera cotidiana, en todas las movilizaciones y
acciones sociales; por lo que no sólo deberá actuar para sacar a los
presos de las cárceles, hallar a los desaparecidos y hacer que
paguen criminales represores, sino que además tiene que combatir la
represión, con una estrategia que lo coloque a la ofensiva frente al
Estado y que le permita seguir con la lucha por sus demandas e
intereses. Con la organización, la acción política, clara sin
compromisos con la burguesía, sin negociar nuestras demandas e
intereses y sin pretender sustituir la lucha política y en las
calles es que podremos avanzar hacia esta dirección, ya que debe
quedar claro, que nadie nos va a dar tregua, ni a nosotros ni a
nuestros compañeros presos, desaparecidos, hostigados. Es por ello,
que la única forma que tendremos para defendernos del Estado y su
política represiva, será en la lucha callejera apoyándonos en todos
aquellos que día a día sufren la miseria y explotación.
Nadie dijo, que derrotar al capitalismo sería fácil, pero si
sustituimos nuestras luchas y demandas, por intentar frenar la
represión, estaríamos cayendo en la inmovilidad y el estancamiento
que el Estado necesita para tenernos en charola de plata…
¡Contra la represión y
la militarización, la organización revolucionaria y la lucha
callejera!
¡Libertad a tod@s l@s pres@s polític@s, presentación con vida de los
desaparecidos!
¡Luchar, Vencer!
<Daniel López>
El
movimiento popular encabezado por la APPO y el magisterio oaxaqueño
es un acontecimiento histórico en México y a medida que pasa el
tiempo se pueden extraer nuevas lecciones que es preciso reflexionar
para enriquecer la experiencia del movimiento obrero y progresista
en México. Sobre todo aquellas que tienen un interés estratégico
para todos los sectores que hoy se levantan y organizan contra el
Estado mexicano y su política.
Desde
este punto de vista se rescatan varios aspectos de la lucha desde su
origen y que tienen que ver con aspectos esenciales; en primer
lugar, la base organizativa sobre lo que se construye la gran
organización popular. Fueron las bases de maestros organizados en su
sindicato, en la sección 22 del SNTE, quienes organizaron la
resistencia de forma exitosa frente a la represión del gobierno del
Estado de Oaxaca y que dieron las pautas para la organización de
todos los sectores de la sociedad oaxaqueña en torno a la demanda de
la destitución del gobernador Ulises Ruiz Ortiz (URO), organizaron
la retoma del centro de la ciudad después de la represión del 22 de
junio y el control sobre el territorio mediante las barricadas. Del
mismo modo los maestros democráticos de la sección 22, más
organizaciones indígenas, campesinas y populares de todos los
rincones del estado impulsaron la formación de la APPO. No fue una
manifestación espontánea de la población, sino que había varios
núcleos organizados en lucha que funcionaron para encauzar la
explosión social que suscitó la represión a los maestros por una vía
común.
Las
banderas
En el
momento en el que la represión por parte del Estado llegó a un
climax, agrediendo directamente a la población que le exigía a URO
mejor salario, todos los sectores de la sociedad Oaxaqueña que
también sufrieron antes de lo mismo acudieron al llamado de los
maestros a tomar la ciudad y movilizarse hasta que el tirano cayera.
Esa fue la bandera que sostuvo el movimiento durante su etapa de
inicio y de ascenso. Desde el punto de vista revolucionario el
planteamiento de la desaparición de poderes en el Estado era
correcto pero tenía la limitante de que era una demanda que apelaba
a la institucionalidad burguesa y pretendía ser resuelta en la
Suprema Corte de Justicia, cosa que nunca iba a pasar, además de no
tener clara la forma en cómo se haría frente a la negativa.
Por otra
parte, tuvo un peso significativo el golpeteo mediático por parte
del Estado quien tomó la consigna de la defensa de la educación de
los niños oaxaqueños, bandera que siempre ha levantado el movimiento
progresista en México, y sobre todo el magisterio. Esto creó un
marco propicio para la represión.
De parte
del movimiento se mostró un rezago en la discusión política que se
tradujo en una parálisis del desarrollo de la lucha, justo cuando
era necesario mostrarse como una opción para los oaxaqueños y para
el resto del pueblo de México. En este punto podemos ver lo que en
nuestra opinión constituyó la clave de la gran derrota: la presencia
del PRD, como parte del Estado mexicano, en los ámbitos de dirección
del movimiento y la incapacidad de la clase explotada para generar
una propia dirección.
El
control del territorio
La lucha
de clases en México alcanzó su punto más alto en muchos años durante
el movimiento en Oaxaca, ya que el control territorial que ejerció
la población mediante las barricadas tuvo un impacto económico muy
importante para los grandes capitalistas que tienen sus inversiones
en la zona. Las pérdidas para ellos se estiman en miles de millones
de dólares. La toma de la ciudad fue así, una medida clasista. Este
control del territorio por parte de las mayorías desposeídas de
Oaxaca pronto comenzó a expresarse en fenómenos que pueden
caracterizarse como de doble poder. Partiendo de la necesidad de
mantener la seguridad en el territorio tomado, la organización
popular se manifestó en distintos ámbitos, como el control del
espacio radiofónico con tres estaciones de FM locales, y la toma por
espacio de 24 horas de las instalaciones y la señal del canal 9,
mismo control que permitió la coordinación de todo el movimiento.
El
carácter estatal del movimiento pudo manifestarse debido a la
presencia en todo el estado de los maestros organizados, ya que
desde antes existían las condiciones objetivas de marginación,
pobreza entre la población, que combinado con autoritarismo y
violencia de parte del gobierno de Oaxaca, constituían un caldo de
cultivo para un estallido social.
La
Comuna de Oaxaca
Existieron muchos grupos que confundieron las barricadas y los
elementos antes mencionados con la conformación de una comuna en
Oaxaca. La coordinación entre todas la s regiones del territorio
oaxaqueño, en efecto, permitieron que se llevara a cabo una
rudimentaria administración de los recursos y la seguridad en
algunas de ellas, pero esto nunca consiguió ser un esquema de
planeación con un pleno control obrero y popular de las relaciones
económicas y sociales como pasa en una comuna.
El
PRD en la dirección de la APPO
A medida
que se desarrolló el movimiento, el Estado (infiltrado en la APPO)
comenzó a desmembrar la organización. La suspensión del pago de
sueldos, ordenado por la dirigente nacional del SNTE Elba Esther
Gordillo, provocó que muchos maestros abandonaran la lucha.
Al
interior de la APPO, la pugna entre dirigentes del SNTE (en su
mayoría miembros del PRD) y de organizaciones sociales provocó la
dispersión y la desconfianza de las bases, como se pudo observar
cuando la PFP toma de manera violenta la ciudad. La dirigencia, en
su mayoría llamaron a no responder a las agresiones cuando estas
eran extraordinariamente violentas e incluso con armas de fuego,
dirigidas a romper la organización con la detención de dirigentes de
organizaciones. Esta política permitió al enemigo el avance
necesario para acertar el golpe mortal a la sublevación popular con
la toma de Radio Universidad.
Hubo
algunos grupos de jóvenes anarquistas y colonos a cargo de
barricadas que ante tal situación adoptaron la táctica de la
autodefensa, que en ese momento fue correcta y que era un aspecto
fundamental para el futuro del movimiento, toda vez que el gobierno
claramente buscaba destruirlo de manera violenta.
Hoy,
todos los miembros de la APPO que apostaron por la contención del
movimiento, por no impedir la entrada de la PFP a la ciudad, por no
luchar contra la represión del Estado, son los que han llamado a
participar en las votaciones para elegir legisladores locales el
pasado 5 de agosto (obteniendo como respuesta de la población un 85%
de abstencionismo), legitimando con ello al mismo sistema de
gobierno que meses atrás, con el movimiento en pleno apogeo, decían
combatir y exigían la desaparición de poderes en el estado. Hoy el
movimiento de Oaxaca, enfrenta una dura crisis debido a que el
gobierno se ha fortalecido y tiene implementado un sistema de
control poblacional e inteligencia con la que mantiene una guerra de
baja intensidad contra todos los núcleos organizados que prevalecen
en el estado. Sin embargo, los problemas siguen ahí y están
presentes el hambre, la pobreza, la marginación y la exclusión de
todo un pueblo del desarrollo burgués que administra Ulises Ruiz
para la burguesía mexicana y las trasnacionales. Eso no se puede
ignorar, y es sólo cuestión de tiempo que vuelva a darse un
levantamiento social en Oaxaca. Pero lo importante es si la
dirección será capaz de llevar al triunfo al movimiento. Para tal
situación es vital la reflexión de ésta corta historia por parte de
los mismos oaxaqueños y delimitar su organización de cualquier
partido o institución política de la burguesía. Para ganar la guerra
contra el Estado mexicano se debe reconstruir la APPO sobre esa
nueva base y se debe incluir a representantes de todas las regiones
colonias y puestos de organización, electos de manera directa y con
revocabilidad. Es necesario la organización de asambleas públicas y
clandestinas donde los trabajadores, estudiantes y colonos debatan
sobre la conformación de nuevos Frentes de lucha contra las reformas
impulsadas por Felipe Calderón y los políticos burgueses que
permitan el reagrupamiento de los sectores en lucha.
El
movimiento obrero necesita esgrimir una estrategia para frenar la
invasión de las trasnacionales de la energía españolas y danesas en
el Istmo de Tehuantepec.
Ante la
inminente reforma a la educación pública, los estudiantes
preparatorianos y universitarios deben construir asambleas en sus
escuelas para organizarse y enfrentar estos duros golpes que se
avecinan y construir junto con los profesores de la universidad y
los profesores democráticos de la sección 22 una propuesta de
educación pública desde el punto de vista de los explotados.
Para los
campesinos e indígenas se cierne sobre de ellos la privatización de
sus tierras, que sumado a su precario nivel de vida, los obligara a
luchar o migrar. La lucha debe unir a todas las minorías étnicas de
la región por el cese del hostigamiento y por el control obrero,
campesino e indígena del territorio enfocado a golpear
económicamente a las trasnacionales turísticas y de la energía que
se reparten el terreno.
Ulises
Ruiz no ha caído y por ello esta sigue siendo una demanda
fundamental, pero no puede disociarse de la lucha por la
construcción de un gobierno de los explotados y los oprimidos a
través de la lucha en las ciudades y en el campo, construyendo
huelgas y ejerciendo el control obrero-popular del territorio como
lo hizo el heroico pueblo de Oaxaca en año pasado.
<Miguel Ramírez>
Marcelo
Ebrad Casaubón “limpió” el primer cuadro de la ciudad a costa de la
pobreza de cientos de familias que dependen del comercio informal.
Lejos de lo que afirman algunos grupos, incluido el PRD, que han
removido a una gran burguesía de la zona, lo cierto es que sólo le
limpiaron el camino a la verdadera gran burguesía; por ejemplo,
Carlos Slim posee una gran cantidad de plazas, centros comerciales,
hoteles y puntos de entretenimiento sobre las calles ahora
despejadas; este personaje inaugura una nueva tienda de ropa,
calzado o hasta de productos importados de China casi cada mes.
La acción
de remoción de los miles de vendedores ambulantes del Centro
Histórico, es la conclusión de un largo proceso de presión hacia el
Gobierno del Distrito Federal (GDF) por parte de la gran burguesía
comerciante del país, para acabar con los mercados, tianguis y
vendedores ambulantes -zonas de comercio informal-, ya que
históricamente han alegado que éstos golpean severamente sus
ingresos. También es la continuidad de las acciones realizadas en
Tepito en donde no solo se “limpiaron” algunas calles, sino también
se irrumpió como un ejército de ocupación, intentando romper las
relaciones sociales existentes en la zona.
La
negociación
El
gobierno perredista de la Ciudad de México celebró a los mil vientos
no haber utilizado a las fuerzas represivas a su mando para el
desalojo que tenía como plazo el pasado 12 de octubre. En
conferencia de prensa, Marcelo Ebrard habló de los grandes pactos y
negociaciones celebradas con los “líderes” de los ambulantes y la
aceptación por parte de los últimos para “mudarse a las nuevas
plazas, totalmente regularizadas, para que ejerzan su labor
cotidiana”.
En
realidad, las negociaciones de Ebrard Casaubón no fueron acuerdos
satisfactorios con los miles de vendedores del Centro Histórico,
sino un pacto entre el PRD y sus organizaciones ya que a este
partido están incorporados los grupos más grandes de ambulantes de
la capital. Estos acuerdos del Jefe de Gobierno con los líderes
ambulantes, se vuelven peligrosos para el GDF. El beneficio que se
le proporcionó a las organizaciones de ambulantes del PRD es injusto
para el resto de los comerciantes (cientos), situación que los ha
llevado a retornar a las calles de la capital, haciéndola de
toreros, sorteando a la policía y a los cuerpos especiales de
seguridad encargados de resguardar la zona, para poder ofrecer su
mercancía, ya que al quedar fuera de la negociación, no pudieron
acceder a ninguna plaza ni establecimiento por no pertenecer al PRD.
Los que si pertenecen y si fueron reubicados, denuncian la farsa en
las promesas del gobierno capitalino, pues las plazas asignadas no
cuentan con los servicios básicos como agua, drenaje, energía
eléctrica y seguridad, en otros casos las plazas aún no han sido
entregadas, o en su defecto, los inmuebles que están destinados para
este fin en su mayoría se encuentran en un litigio, es decir no le
pertenecen al GDF y no hay certeza que las obtenga, lo que está
provocando el abandono de los nuevos lugares y el retorno cada vez
más amenazante a las calles.
De manera
escandalosa, algunas de las nuevas plazas implicaron el intento de
desaparición de guarderías para madres solteras, comedores populares
y telesecundarias para educación básica, para colocar ahí a los
vendedores del primer cuadro. La movilización de los afectados logró
detener la maniobra. Ebrard con tal de complacer a la gran
burguesía, pretende destruir otros proyectos de interés social
enfocados a cubrir necesidades básicas de las clases más
desprotegidas como lo hizo en Tepito.
Institucionalizar la pobreza
Finalmente, el interés tanto del GDF como de la gran burguesía, es
que estas miles de familias no ocupen un espacio que obstaculice el
acceso a los grandes centros comerciales, así como también que
paguen impuestos por la actividad que realizan.
Esto
último es lo más atroz pues si bien es cierto que estos grupos no
pagan impuestos, tampoco se trata, en la mayoría de los casos, de
personas que perciban una cantidad espectacular de ingresos por su
actividad. Muchos de ellos viven al día producto de los pocos
espacios para la venta y sobre oferta que hay de los mismos
productos en todo el mercado informal. La medida es en realidad
enfocada a otra cosa y esa es la institucionalización y aceptación
de la pobreza. Hay que recordar que más del 70% de los actuales
vendedores y comerciantes ambulantes de todo el país son producto
del fracaso del neoliberalismo en México y más precisamente de la
espectacular crisis económica de 1994-1995 bajo el gobierno del
priista Ernesto Zedillo y los famosos “errores de diciembre”;
situación que expulsó de la industria y de todos los sectores de la
economía a una gran cantidad de trabajadores. Del total de los miles
de ambulantes del primer cuadro, el 30% posee un a carrera
universitaria y otros porcentajes más hablan de niveles de formación
como técnicos o empleados con experiencia en distintas ramas de la
economía.
Sin
embargo, la clave para que la crisis económica no se transformara en
movilización y acción de los cientos de miles de desocupados en
aquellos años, como sí ocurrió 7 años después en Argentina, fue el
comercio informal y los empleos precarios que surgieron a diestra y
siniestra, patrocinados al 100% por el Estado, apoyado por todas las
fuerzas políticas y la temblorosa burguesía.
El
ambulantaje, entre otras cosas, fungió como válvula de presión que
le proporcionó un gran respiro al Estado burgués. Por medio de las
instituciones, se permitió a la población desocupada percibir
ingresos mínimos mas o menos constantes para su supervivencia
ejerciendo esta actividad, y a su vez acceder cada vez más a la
llamada mercancía “apócrifa”, “piratería”, etc., que sería 11 años
después, el pretexto de los gobiernos federal de Felipe Calderón y
capitalino de Marcelo Ebrard, para comenzar las incursiones en
Tepito y otros centros de abastecimiento del comercio informal; sin
que hubiera una solución para las condiciones que llevó a miles de
personas a adoptar esa actividad o algún signo de recomposición
económica estable que les permita abandonar esa el comercio informal
e incorporarse a algún otro sector de la vida económica del país.
Las
medidas “auxilares” que se adoptaron en México a partir de la
crisis, también se adoptaron en otros países como Argentina, donde
la crisis originó el surgimiento de cientos de cartoneros en las
principales ciudades y a los cuales se les pretendió cobrar
impuestos por ejercer esa actividad. En la capital mexicana, el GDF
intentó que los franeleros, dedicados a el acomodo y limpieza de
automóviles en la vía pública, pagaran impuestos por su actividad
mientras que la gran burguesía se beneficia día a día con la
reducción del pago de impuestos y en algunos casos la desaparición
de esta medida tributaria. Sólo por citar un ejemplo, el
ex-presidente Vicente Fox le otorgó a Televisa del empresario Emilio
Azcárraga, la oportunidad (que por supuesto tomó) de gozar de un
régimen fiscal especial en el que únicamente paga 7% de impuesto
sobre la renta.
Queremos trabajo, no irnos al gabacho
Al grito
de “¡queremos trabajo, no irnos al gabacho!”, consigna que refleja
la realidad de la clase trabajadora y de los campesinos del país, se
presentaron algunas movilizaciones de ambulantes que de manera más
frecuente amenazan con retornar a las calles “despejadas”. El GDF
respondió con mayor fuerza policíaca para resguardar la zona
mientras intenta generar un acuerdo rápido con las direcciones de
los ambulantes que le permita contener a la gente y salvaguardar los
intereses de la gran burguesía de la zona. Sin embargo, ni los
líderes del PRD, ni la policía han podido contener el descontento
por la farsa, por la exclusión, por la mentira y el engaño.
Los
trabajadores del comercio informal tienen la tarea de sobreponerse a
las direcciones traidoras capituladoras con el PRD y avanzar en la
organización independiente para configurar una fuerza real que les
permita arrebatarle al gobierno de Marcelo Ebrard espacios para su
actividad en la medida que se lucha por empleos y salarios dignos y
justos para todos y por reorganizar este país sobre nuevas bases
económicas.
El actuar
del GDF demostró nuevamente el fracaso histórico del PRD y su
intención de consagrarse con la gran burguesía del país. También
refleja que la fabulosa crisis política del país barrerá la basura
que se esconde tras el populismo en la capital.
Ante la
situación de desastre que hoy se vive en Tabasco, con motivo de las
inundaciones que han afectado la mayor parte del Estado, la Asamblea
Nacional en Defensa del Agua y de la Tierra y contra su
Privatización considera necesario señalar que, si bien las lluvias
son en efecto un fenómeno natural, el drama que está viviendo
Tabasco ha sido, en cambio, el resultado “natural” de un manejo
negligente y corrupto del crónico problema de las inundaciones en
este Estado que normalmente cuenta con importantes recursos hídricos
que ocupan una tercera parte de la superficie del Estado.
Así, el
panorama que hoy ofrece Tabasco es el resultado de las acciones e
inacciones de gobernantes corruptos, de caciques interesados en
mantener y aumentar su poder y que para ello no han vacilado en
colocar esos intereses como prioritarios sin preocuparse mayormente
de los efectos sobre el resto de la población.
La
tragedia que hoy vive Tabasco ha sido construida cuidadosamente por
esos gobernantes que han impulsado programas de Desarrollo Regional
como el de la Chontalpa, que promovió el entonces gobernador Leandro
Rovirosa,así como programas hidroeléctricos sin considerar la
necesidad de sistemas de respaldo y sin asegurar servicios básicos
para los pueblos que han sufrido los estragos de estas obras durante
decenios. La tala de decenas de millones de árboles, la supresión de
los sistemas naturales de drenes, la falta de previsión y
capacitación en los programas de operación y prevención así como el
colocar como prioritaria la producción de energía eléctrica por
encima de las necesidades de las poblaciones locales, son factores
que han transformado los fenómenos naturales en tragedias sociales
que impactan desmesuradamente a los grupos sociales más vulnerables
como ha quedado claramente evidenciado en Tabasco y en muchas otras
regiones de nuestro país.
Lo
anterior explica el desbordamiento de los ríos Grijalva, Carrizal,
Samaria, Mezcalapa, Teapa, Puyacatengo y Pichucalco a pesar de que
técnicamente es posible haber pronosticado cuantitativamente las
últimas precipitaciones para que el denominado Sistema Grijalva que
está formado por las presas de la Angostura, Chicoasén, Malpaso y
Peñitas y que tiene una capacidad de control contra inundaciones del
orden de los 16,800 millones de metros cúbicos de agua hubiera
podido manejar de manera segura los niveles de embalse de las
presas. Pero claro, los manuales de procedimientos de la Comisión
Federal de Electricidad consideran mas importantes las turbinas que
las vidas y bienes de los pueblos como ha quedado evidenciado con
claridad en Tabasco.
Ya en
1997 la Convención de las Naciones Unidas para el Cambio Climático
había advertido que el Complejo Deltaico Tabasqueño era altamente
vulnerable debido a que las costas del Golfo y del Caribe son bajas
y arenosas o sea que tienen altas posibilidades de inundaciones.
Asimismo
se estima que la prevención puede costar hasta seis veces menos que
la atención de las emergencias y desastres, desde el punto de vista
puramente económico ya que el sufrimiento de la población no entra
en estos cálculos.
Después
de las serias inundaciones de 1999 se destinaron casi dos mil
millones de pesos para programas y obras de infraestructura que
previnieran nuevas inundaciones. El dinero fluyó en los dos últimos
años del gobierno de Roberto Madrazo y en el sexenio de Manuel
Andrade, pero las obras no aparecieron nunca. ¿A dónde se fueron
esos recursos?
El 2 de
abril del año 2003 se creó el Proyecto Integral de Control de
Inundaciones (PICI) que pretendía resolver definitivamente las
“inundaciones sistemáticas en Tabasco, principalmente en
Villahermosa” ya que se podría “brindar protección integral contra
lluvias extraordinarias y sus efectos...disminuyendo
significativamente el riesgo de una inundación catastrófica”. Este
proyecto estaría concluido en el año 2006. Evidentemente esto no
sucedió como lo muestran las catastróficas inundaciones que hoy
afectan a Tabasco.
Las
autoridades municipales también comparten responsabilidades. Según
datos de la Secretaría de Hacienda para lo que va de este año hay 50
obras hidráulicas para Villahermosa y otros municipios del Estado
que no se han iniciado siquiera a pesar de contar con los
presupuestos para ello.
Esto
muestra claramente que la tragedia de Tabasco ha sido fabricada y no
precisamente por el “cambio climático”.
Ante esta
situación la Asamblea Nacional en Defensa del Agua y de la Tierra y
contra su Privatización demanda:
1.-
Investigación a fondo del manejo de las presas del Sistema Grijalva
para determinar el grado de responsabilidad que tienen en esta
situación.
2.-
Auditorias serias sobre el manejo de los recursos aportados por
PEMEX a Tabasco y que, supuestamente estaban destinadas a la
prevención de inundaciones.
3.-
Auditoria exhaustiva del Proyecto Integral de Control de
Inundaciones.
4.- Crear
infraestructura de Prevención de Desastres así como respetar los
cauces naturales de los ríos y lagunas; no construir asentamientos
humanos en ellos.
5.-
Creación de un Programa Emergente de Atención a los Damnificados,
que contemple su participación organizada y que atienda
integralmente las necesidades de vivienda, empleo, educación, salud,
recuperación de bienes, indemnizaciones por cosechas perdidas, etc.
Es decir este Programa debe contemplar todos los aspectos de la
tragedia que hoy se vive en Tabasco para contribuir a mitigarla
efectivamente con atención prioritaria a los que menos tienen.
6.- Que
la ayuda nacional e internacional se reparta adecuadamente sin
criterios de tipo político y llegue efectivamente a todos los
damnificados.
También
hacemos un llamado a toda la población para que, en la medida de sus
posibilidades, siga colaborando con nuestros hermanos tabasqueños
aportando principalmente agua potable, leche en polvo, latería abre
fácil, pañales, toallas higiénicas, cobijas y, en general todo
aquello que pueda serles de utilidad. Para ello, pueden hacerlo en
los centros ya establecidos y la Asamblea pone a disposición un
Centro de Acopio localizado en Héroes 93, Col. Guerrero.
Porque
con la solidaridad de todos los mexicanos podremos contribuir
efectivamente a paliar la desgracia que hoy se vive en Tabasco y
crear condiciones para que no se repitan estas tragedias ni en
Tabasco ni en ningún otro punto de nuestra geografía.
asambleadelagua@yahoogrupos.com.mx
coordtlatelolco@mail2mexico.com
Tel/fax: 55-87-65-50; cel:044-55-10-03-40-48
<Benjamín Kalashnikov>
Pocas
veces un político burgués, y mucho menos un diputado, dice la
verdad. La política a que nos han acostumbrado setenta años de PRI y
los que van de PAN son una colección de rumores, medias verdades,
manipulaciones y groseras pantomimas (recuerden la “roqueseñal”).
Por eso saludamos la honestidad y valentía de Ruth Zavaleta,
diputada perredista y presidenta de la mesa directiva del Congreso
de la Unión. En entrevista con La Jornada el pasado 25 de septiembre
Ruth no sólo defiende el “establecer relaciones” con el gobierno
federal (¡el mismo que les robó la presidencia!) porque a ello la
“obliga la realidad”, sino que también esboza lo que para ella es la
“izquierda”.
La
memoria de los perredistas, por algún motivo médico que ignoramos,
es muy corta. Se les olvida, por ejemplo, que durante el gobierno de
Carlos Salinas de Gortari (emanado como el actual de un fraude
electoral), en el cual hubo más de 600 muertos perredistas, Camacho
Solís era regente del Distrito Federal y Marcelo Ebrard su
secretario de gobierno. Tanto se les olvida que ahora Camacho Solís
es “asesor” de López Obrador y Marcelo es el “perredista” jefe de
gobierno del DF. Pero estamos seguros que el fraude electoral del
2006 no se les ha olvidado, y también creemos que no pueden haber
olvidado que un ahí encabezando un gobierno de buenas intenciones.
Sin embargo, para la presidenta de la mesa directiva “hay un
gobierno de derecha, con el que debemos establecer relaciones,
porque a eso nos obliga la realidad”, es decir, reconoce de facto,
de hecho y de derecho al gobierno de derecha que su partido califica
de “espurio”.
“No estoy
de acuerdo –dice la perredista- con la apuesta de que las cosas no
funcionarán este sexenio, porque no es un problema de descrédito
hacia un partido, sino qué podemos resolver para la sociedad
entera”. ¿Qué se puede resolver para la “sociedad entera”? Se está
vendiendo el país, pisoteando los derechos de la gente, perdonando
impuestos a los millonarios y cobrándoselos al sector “informal”,
está iniciando una nueva guerra sucia con desaparecidos, torturados,
presos de conciencia. ¿Qué se puede resolver “para la sociedad
entera”? Nada. La sociedad está dividida en clases y las clases
están en guerra.
Pero hay
otra cosa importante que se desprende de lo que dice la diputada.
Ella no está de acuerdo “con la apuesta de que las cosas no
funcionarán este sexenio”. ¿Qué quiere decir eso? Pues que su
apuesta es porque las cosas sí funcionen este sexenio. Que la
reforma fiscal que perdonará millones a los millonarios funcione,
que funcionen también la reforma energética y el alza en corto, que
funcione el neoliberalismo, la actual fase radical del capitalismo.
Que valor, de verdad, el de la diputada de arrancarle así el
maquillaje de izquierda a su partido. Que honestidad la de decir que
el PRD “le apuesta” al neoliberalismo y las privatizaciones, a la
destrucción del ISSSTE y la desaparición forzada.
Pero no
acaba ahí la joya que nos regala la diputada. También nos habla de
las tareas de la izquierda. Nada más lejano a abolir la propiedad
privada o construir el socialismo. La tarea de la “nueva izquierda”
es conseguirle a la gente “tarjetas de leche, servicio médico,
empleo, agua… Entonces, ¿cómo podemos decir que no vamos a negociar
nada? ¿Quién gobierna, quién otorga los servicios, quién ejerce los
recursos que nosotros como diputados estamos etiquetando? El
gobierno. Entonces, ¿con quién tenemos que hablar para resolverle su
problema a un vecino?”.
La
“izquierda” perredista tiene como meta el repartir leche y
servicios. Y ni esto lo hacen bien, recordemos la leche Betty. Nada
de detener al neoliberalismo o de limarle sus más filosas aristas.
No. Desde la gestión clientelar el PRD le pedirá al gobierno (panista,
claro está) limosnas para el pueblo que los legisladores
“etiquetaran” como empleados de supermercado. No puedo pensar en una
mejor definición derechos a la gente, que el regalarle leche a los
jodidos sin quitarles lo jodido.
¿Además
como puede hablar la legisladora perredista de “servicio médico” y
“recursos” en medio de la carestía, del alza de precios, de las
reformas al ISSTE?
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